Naciones Unidas ha centrado este lunes la atención en la defensa del derecho a la educación de los niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos armados, señalando el “aprendizaje digital” como posible vía para garantizar la continuidad escolar en estos contextos. La sesión se ha celebrado en el Consejo de Seguridad y gran parte del foco mediático ha recaído en su presidenta, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump.
La secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, ha subrayado que los acontecimientos de los dos últimos días evidencian que los menores figuran entre los colectivos más golpeados por la violencia, en referencia a la reciente escalada de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y a la respuesta iraní contra territorio israelí y bases estadounidenses en Oriente Próximo.
“El aprendizaje digital puede ofrecer acceso a la educación cuando las escuelas están cerradas o son inaccesibles, o cuando los estudiantes huyen de la violencia”, ha señalado DiCarlo, antes de precisar que en la actualidad 234 millones de menores que viven en situaciones de conflicto requieren apoyo educativo y que 85 millones se encuentran completamente fuera del sistema escolar.
Al mismo tiempo, ha recalcado que “la manera más eficaz de proteger a los niños de los conflictos es prevenir y poner fin a las guerras” y ha aprovechado su intervención para agradecer a Melania Trump “su labor para visibilizar la problemática de los niños en conflicto”.
Por su lado, la primera dama estadounidense, que se ha convertido en la primera consorte de cualquier país en encabezar una reunión del Consejo de Seguridad, ha asegurado que “Estados Unidos apoya a todos los niños del mundo” y, en representación de Washington, ha defendido que “el valor que los líderes de una nación otorgan a la educación configura la esencia del sistema de creencias de su país”.
“Los niños criados en una cultura arraigada en la inteligencia (...) mantienen un profundo sistema de valores. Su conocimiento fomenta la empatía hacia los demás, trascendiendo la geografía, la religión, la raza, el género e incluso las normas locales. Se convierten en personas solidarias. Pero los niños criados en una cultura arraigada en la ignorancia están rodeados de desorden y, a veces, incluso de conflicto”, ha argumentado la primera dama.
En coherencia con este mensaje, Melania Trump ha insistido en que “el conflicto surge de la ignorancia, pero el conocimiento crea comprensión, reemplazando el miedo por la paz y la unidad”.
La oleada de violencia que sacude Oriente Próximo desde el fin de semana ha forzado el cierre de centros educativos en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin y Omán. Además, un bombardeo perpetrado el sábado contra una escuela femenina en el sur de Irán ha causado, según las autoridades de Teherán, cerca de 180 víctimas mortales, en su mayoría niñas de corta edad. Israel ha rechazado tener constancia de que sus fuerzas hayan llevado a cabo dicho ataque, mientras que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha asegurado que el país norteamericano “no atacaría deliberadamente” escuelas.
El ataque contra la escuela primaria Sahayare Tayiba llevó ya en la víspera a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a condenar “el asesinato de alumnas en un lugar dedicado al aprendizaje”, subrayando que una agresión de este tipo “constituye una grave violación de la protección que el Derecho Internacional Humanitario otorga a las escuelas”.