Merz afirma que el abandono de la energía nuclear en Alemania es "irreversible"

El canciller alemán reconoce que las decisiones de gobiernos federales anteriores sobre el abandono de la energía nuclear “no se pueden revertir”, y expresa su pesar ante las consecuencias energéticas actuales.

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El canciller alemán, Friedrich Merz. Christophe Gateau/dpa

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El canciller de Alemania, Friedrich Merz, ha declarado este jueves que la decisión de los gobiernos federales alemanes anteriores de abandonar progresivamente la energía nuclear es irreversible, subrayando que, pese a su pesar por las implicaciones energéticas, el país mantiene su compromiso con la transición energética hacia fuentes menos contaminantes.

Así, Merz ha afirmado que las resoluciones adoptadas por sucesivas administraciones han llevado a un proceso de desmantelamiento de la generación nuclear que ya no puede revertirse sin ahondar en inseguridades jurídicas y energéticas. “Los gobiernos federales alemanes habían decidido anteriormente eliminar gradualmente la energía nuclear. La decisión es irreversible. Lamento eso, pero así es”, ha declarado el canciller.

La intervención de Merz se produce en un momento en el que la energía nuclear ha resurgido en el debate público europeo como posible herramienta para garantizar seguridad energética y estabilidad climática. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sugerido en varias ocasiones que la Unión Europea debe considerar un papel renovado para la energía nuclear como parte de su estrategia de transición hacia energías más limpias y seguras. “Reducir la apuesta por la energía nuclear fue un error estratégico para Europa”, señaló el martes.

Contexto energético alemán

Alemania decidió durante años dejar atrás la energía nuclear como parte de su Energiewende, una transformación histórica de su matriz energética que busca reducir drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y la electricidad de origen nuclear, y avanzar hacia fuentes renovables como la eólica y la solar.

Esa hoja de ruta ha contado con amplio respaldo político, pero también ha generado debate, especialmente en épocas de fluctuaciones en los mercados energéticos y tensiones geopolíticas que afectan al suministro y los precios.