El canciller alemán, Friedrich Merz, ha puesto en entredicho este lunes que Estados Unidos disponga de “una estrategia realmente convincente” en el marco de las negociaciones con Irán, en un contexto marcado por el aparente bloqueo de los esfuerzos diplomáticos para celebrar una segunda ronda de contactos orientados a alcanzar un acuerdo de paz.
Durante un coloquio con estudiantes en un instituto de la localidad de Marsberg, en el centro de Alemania, Merz ha señalado que “Los iraníes son, al parecer, más fuertes de lo que se pensaba, y los estadounidenses, al parecer, tampoco tienen una estrategia realmente convincente en las negociaciones”.
En este sentido, ha recalcado que “El problema con este tipo de conflictos es siempre el mismo: no solo hay que entrar, sino que también hay que salir. Lo hemos visto de forma muy dolorosa en Afganistán, durante 20 años. Lo hemos visto en Irak”, según ha informado la agencia de noticias alemana DPA.
Merz ha argumentado a continuación que los estadounidenses “se han metido en esta guerra en Irán, evidentemente, sin ninguna estrategia”, subrayando que esta circunstancia complica igualmente cualquier intento de poner fin a las hostilidades. “Sobre todo porque los iraníes, al parecer, negocian con mucha habilidad o, mejor dicho, saben muy bien cómo no negociar”, ha añadido.
El canciller ha denunciado además que “Hay toda una nación que está siendo humillada por los dirigentes iraníes”, insistiendo en que la situación actual “es bastante complicada”. A renglón seguido, ha remarcado el impacto económico del conflicto: “Nos está costando mucho dinero. Este conflicto, esta guerra contra Irán, tiene repercusiones directas en nuestro rendimiento económico”.
Merz ha recordado igualmente que Berlín mantiene sobre la mesa su propuesta de contribuir con el envío de buques para asegurar la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso clave para el flujo mundial de petróleo, aunque ha precisado que la condición indispensable para ello es el cese previo de los enfrentamientos.
Las declaraciones del dirigente alemán se producen en un momento de fuertes tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán y sin que, por ahora, exista confirmación de una segunda reunión presencial para tratar de cerrar un acuerdo, tras un primer encuentro celebrado en Islamabad, capital de Pakistán, y después de que Washington decidiera prorrogar el alto el fuego acordado el 8 de abril.