El canciller alemán, Friedrich Merz, ha reclamado este jueves a los socios europeos que den un paso al frente y se consoliden como una "potencia europea" autónoma, con capacidad para "hablar el lenguaje del poder", en un escenario internacional cada vez más complejo y marcado por el avance del imperialismo.
Ante los diputados en el Bundestag, Merz ha subrayado que el continente debe comportarse como una potencia y que solo podrá impulsar sus propuestas "si aprende a hablar el lenguaje de la política de poder".
"En este mundo soplan vientos adversos y los sentiremos en el futuro previsible", ha advertido el canciller, remarcando que el pilar de Europa debe seguir siendo el respeto al derecho y el compromiso con la cooperación internacional, al tiempo que ha insistido en que el proyecto europeo ha de presentarse como alternativa al imperialismo.
"Somos una alternativa normativa al imperialismo y la autocracia. Tenemos algo que ofrecer a nuestros socios en el mundo, tanto en el ámbito económico como, sobre todo, en el ámbito ideológico", ha indicado.
Seguridad propia, economía competitiva y mayor unidad
Merz considera que, para que Europa avance en su transformación en potencia, primero debe asumir el control de su propia seguridad, lo que supone disminuir sus dependencias tecnológicas y en capacidades de defensa.
Como segundo requisito, ha apuntado que la economía europea tiene que ganar competitividad. A su juicio, el continente está obligado a cerrar la brecha de crecimiento que le separa actualmente de China y Estados Unidos.
Además, ha llamado a reforzar la unidad europea y a responder de manera coordinada ante los desafíos que se presenten, citando como ejemplo la actuación común frente a la crisis en Groenlandia ante las aspiraciones de Estados Unidos de hacerse con el control de la isla. "La unidad es un factor de poder en el mundo", ha concluido.