El canciller de Alemania, Friedrich Merz, ha instado este lunes a “aumentar la presión” sobre Rusia y ha condenado la “barbarie” de Moscú por la invasión de Ucrania. Sus palabras llegan en la víspera del aniversario del inicio de la ofensiva rusa contra el país europeo, lanzada el 24 de febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
“Esta guerra solo terminará cuando Rusia ya no vea sentido en continuarla. Cuando Rusia ya no pueda esperar obtener más ganancias territoriales, cuando los costes de esta locura se hayan vuelto simplemente demasiado altos”, ha dicho Merz en un foro sobre Ucrania celebrado en la Fundación Konrad Adenauer. “Por eso debemos mantener la presión sobre Rusia e incluso debemos aumentarla”, ha sostenido, insistiendo en la necesidad de no relajar las medidas frente al Kremlin.
El dirigente alemán ha subrayado que “este país se encuentra actualmente, bajo este liderazgo, en lo más profundo de la barbarie. Nadie debería tener ninguna duda sobre el régimen y la barbarie con los que nos enfrentamos estos años por parte de Rusia”, ha señalado Merz, que ha censurado que la ofensiva rusa en Ucrania pone de manifiesto una total indiferencia hacia la vida humana y los Derechos Humanos, según ha informado la agencia alemana de noticias DPA.
Así, ha advertido de que Moscú persigue objetivos militares que van más allá de Ucrania y ha recalcado que “Putin no pondrá fin a su campaña si Ucrania se rinde y capitula”. “Escuchamos las amenazas. Vemos las provocaciones en los países bálticos, en el mar Báltico, los ataques híbridos en toda Europa, especialmente aquí en Alemania”, ha argumentado, aludiendo a los riesgos de seguridad para todo el continente europeo.
Merz ha reiterado que sería un grave error limitarse a reconocer la gravedad de la situación sin adoptar medidas en consecuencia, y ha garantizado que Berlín mantendrá su respaldo a Kiev. Desde el estallido de la guerra, Alemania ha proporcionado a Ucrania ayuda civil bilateral por un valor cercano a 40.000 millones de euros, mientras que la asistencia militar supera los 50.000 millones de euros.