Metsola ve en la muerte de Jamenei el inicio del fin de las dictaduras en Irán y reclama libertad

Metsola vincula la muerte de Jamenei al fin de las dictaduras en Irán, mientras Trump presenta la ofensiva de EEUU e Israel como opción de cambio de régimen.

3 minutos

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola Europa Press/Contacto/Maria Laura Antonelli

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola Europa Press/Contacto/Maria Laura Antonelli

Comenta

Publicado

3 minutos

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha interpretado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, como un punto de inflexión que debería suponer el cierre de casi cinco décadas de régimen autoritario en Irán y la apertura de una nueva etapa de libertades para la población que ha padecido sus consecuencias.

En un mensaje difundido en redes sociales, la máxima responsable de la Eurocámara ha subrayado que “El fin del ayatolá debe marcar el fin de la era de las dictaduras en Irán. Después de 47 años, debe ser la hora de la libertad” y ha remarcado que “Ahora, Irán debe ser libre”.

Metsola ha recordado de forma expresa a los colectivos que, a su juicio, han sido más golpeados por el Gobierno de Jamenei: desde “todos aquellos asesinados, ejecutados y desaparecidos forzosamente”, hasta los menores que han crecido “con miedo a los grilletes del régimen”, las madres que se vieron “obligadas a recorrer sótanos ensangrentados repletos de cuerpos de inocentes mientras buscaban a sus seres queridos”, o los presos políticos “torturados, ejecutados o injustamente encarcelados”.

La dirigente europea también ha hecho mención a quienes han sido ejecutados “ahorcados sumariamente de una grúa” en plazas públicas, a “las generaciones de iraníes que tuvieron que huir de sus hogares y vivir en el exilio”, a los “europeos inocentes tomados como rehenes” por la Guardia Revolucionara, así como a las mujeres iraníes, con una referencia específica a Mahsa Amini.

En su declaración, Metsola ha ampliado su homenaje “Por todas las víctimas de los agentes del terrorismo que el régimen entrenó, financió, suministró y apoyó mientras asesinaban a miles de personas en todo Medio Oriente y el mundo durante las últimas dos generaciones. Para todos aquellos para quienes la lucha por la libertad no es política ni una causa célebre sino existencial; Para todos aquellos que quieren que el pueblo de Irán disfrute de la luz en lugar de permanecer envuelto en la oscuridad”, antes de cerrar su mensaje en favor de la libertad para Teherán.

En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha confirmado este sábado la muerte del líder supremo iraní en el contexto de una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra el núcleo del poder en Teherán, una operación que Washington vincula a un intento de forzar un cambio de régimen en Irán.

Trump ha explicado que el ayatolá “no pudo eludir los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo” empleados junto a Israel y ha añadido que “Ni él ni los demás líderes que han sido asesinados junto a él pudieron hacer nada”. La acción ha acabado con la vida de Jamenei, segundo guía de la República Islámica tras el fundador, el ayatolá Ruholá Jomeini.

El mandatario estadounidense ha sostenido que “esta es la mayor oportunidad que tiene el pueblo iraní de recuperar su país” y, en un mensaje dirigido a las fuerzas de seguridad y a los miembros de la Guardia Revolucionaria, ha asegurado que pueden contar con “inmunidad” si se rinden en este momento.

Según Washington, Estados Unidos e Israel han lanzado una ofensiva sorpresa con cientos de bombardeos contra “ubicaciones que suponían una amenaza inminente”, centrando los ataques en instalaciones militares y nucleares. El Gobierno estadounidense ha señalado que la finalidad es “desmantelar el aparato de seguridad del régimen”, con el objetivo declarado de propiciar la caída de los ayatolás.

El ataque se ha producido mientras Teherán mantenía conversaciones con Estados Unidos sobre su programa nuclear. Las autoridades iraníes han denunciado una “agresión militar criminal” contraria a los principios de la Carta de Naciones Unidas y han respondido con ataques contra bases militares estadounidenses en varios países del Golfo, entre ellos Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.