Mette-Marit de Noruega admite que fue manipulada y engañada por Epstein y lamenta haberle conocido

Mette-Marit admite que fue manipulada por Jeffrey Epstein, explica su relación con él y lamenta haberle conocido tras conocer sus graves abusos.

2 minutos

Mette-Marit de Noruega, en una imagen de archivo AGENCIA VIEWS

Publicado

2 minutos

La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, ha reconocido que fue “manipulada y engañada” por el delincuente sexual Jeffrey Epstein, con quien mantuvo una relación de amistad y al que llegó a visitar en su lujosa residencia de Florida, en un episodio que ha generado un importante escándalo en la Casa Real noruega.

“Es sumamente importante asumir la responsabilidad por no haber investigado sus antecedentes con mayor detenimiento. Y asumir la responsabilidad por haber sido tan manipulada y engañada”, ha declarado este viernes en una entrevista concedida a la cadena NRK, en la que ha comparecido junto al príncipe heredero Haakon. La princesa ha insistido en que “nunca” presenció nada “ilegal” durante sus encuentros con Epstein.

Tras hacerse públicos los detalles de su estrecha relación con el influyente multimillonario, incluidos numerosos correos electrónicos intercambiados entre 2011 y 2014, Mette-Marit ha querido dar explicaciones sobre el vínculo que mantuvo con él y distanciarse de sus actividades delictivas. “Es importante que aclare que no tengo ninguna culpa en esta situación. Son todas las víctimas, quienes han sido sometidas a estos graves abusos, las que merecen justicia”, ha señalado, pidiendo perdón en caso de haber contribuido a “contribuir a legitimar” a Epstein.

La princesa heredera ha explicado que llegó a conocer al ya condenado delincuente sexual porque “era muy amigo de un buen amigo” y compartían varios contactos. “Todos ellos trabajaban en el ámbito de la salud global y la organización. Eran personas en las que confiaba y cuyo criterio me inspiraba confianza”, ha relatado, justificando así por qué aceptó tratar con él.

En todo momento ha reiterado que desconocía los antecedentes penales del millonario estadounidense, pese a que en los años en que mantuvieron relación Epstein ya se había declarado culpable de cargos relacionados con prostitución y había compensado económicamente a varias víctimas tras un acuerdo con la Fiscalía.

Según ha manifestado, no era consciente “del alcance y la naturaleza de los actos delictivos que él había admitido y por los que había cumplido condena”. No obstante, no ha querido aclarar el contexto de uno de los correos más controvertidos, en el que le escribía a Epstein que le había buscado en Google y “no tenía buena pinta”, acompañando el mensaje con el símbolo de una cara sonriente.

“Pasé mucho tiempo tratando de averiguarlo por mi cuenta”, ha indicado, subrayando que, si hubiera encontrado información que confirmara que era “un maltratador y un delincuente sexual”, “no habría escrito una carita sonriente detrás”. Ha insistido en que no fue hasta 2019 cuando llegó a conocer la magnitud de los “graves abusos” cometidos por Epstein.

Incidente durante su estancia en la mansión de Florida

En relación con su viaje a la mansión de Epstein en Palm Beach, Florida, la princesa ha explicado que se alojó allí después de que otro amigo se la “tomara prestada”. Ha detallado que, en el último día de su estancia, el propio Epstein le “puso en una situación” que, sin querer ofrecer más detalles, la hizo sentirse “insegura”. Ante esa sensación, ha contado que decidió llamar de inmediato a su marido, el príncipe Haakon.

A pesar de este episodio incómodo, Mette-Marit mantuvo el contacto con Epstein durante un tiempo, algo que atribuye a la capacidad manipuladora del multimillonario. “Probablemente fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo en común. Que soy ingenua. Me gusta creer lo mejor de la gente, pero también decidí cortar el contacto con él, y fue por episodios como ese”, ha resumido, remarcando finalmente que “ojalá nunca lo hubiera conocido”.