El presidente argentino, Javier Milei, ha celebrado el fallo “histórico” con el que la Justicia de Estados Unidos ha dejado sin efecto la sentencia de primera instancia en el litigio por la expropiación de YPF, y ha aprovechado para reclamar una reforma de la ley nacional de expropiaciones con el objetivo de “hacerse cargo de los errores del pasado” y de “las necesidades del futuro” del país.
“Repito, una sentencia histórica en esta administración. Lo que parecía imposible, nosotros lo hicimos posible. Ellos apostaron con nuestro futuro. Nosotros no apostamos, nosotros simplemente ganamos”, ha afirmado Milei en una intervención en la cadena pública, en la que ha admitido su alivio por no tener que afrontar el pago de la cuantiosa indemnización. “Habría representado un enorme obstáculo en el camino de nuestra recuperación económica”, ha añadido.
El jefe del Estado ha subrayado la “trascendencia histórica” de un desenlace “sin precedentes”, al considerar que “este fallo era virtualmente imposible”, y ha destacado que “la pericia jurídica, política y diplomática de (su) equipo de gobierno” ha permitido sortear una “aventura suicida” heredada que, según ha dicho, pudo haber dejado al país “sin YPF y con un Estado fundido”. En este contexto, ha responsabilizado directamente a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, de haber puesto en riesgo la estabilidad económica.
“Es importante considerar el precio inconmensurable que Argentina pagó por esta irresponsabilidad en términos de riesgo país, tasa de interés y menor crecimiento económico. Hay una verdad irrefutable, expropiar está mal, porque robar está mal. Y quebrar este principio nos costó aproximadamente 12 años de falta de inversiones por culpa del juicio en curso, es decir, menos empresas, menos trabajo, más pobreza y más indigencia”, ha señalado.
Reforma de la ley de expropiaciones
Milei ha explicado que su Gobierno ya ha remitido al Congreso un proyecto para modificar la vigente ley argentina de expropiaciones, que a su juicio ha sido desvirtuada por “la arrogancia y la política”, con la intención de impedir “otra década perdida”. En la misma línea, ha defendido que las “inversiones cuantiosas y sostenidas en el tiempo” son “la mejor forma de defender los intereses estratégicos” de Argentina y ha insistido en que solo serán posibles con “seguridad jurídica”. “Argentina va a salir. Argentina va a ser grande nuevamente”, ha remachado.
“Esto es el verdadero patriotismo, no el nacionalismo barato de pacotilla. En adoptar el modelo opuesto, los falsos soberanistas pusieron a todos los argentinos en riesgo y los empobrecieron”, ha añadido, al recordar que el pleito por YPF se inició durante el mandato de Fernández de Kirchner y que, bajo la presidencia de Alberto Fernández, el Estado argentino perdió el juicio en primera instancia.
Este mismo viernes, el propio Milei había avanzado que la Justicia estadounidense decidió revocar la resolución inicial del caso por la expropiación de la petrolera YPF, que concedía a los demandantes una compensación de 16.100 millones de dólares (13.975 millones de euros). El tribunal consideró que se hizo una interpretación errónea de la ley argentina y ordenó revisar el fallo, en línea con los argumentos planteados por la defensa del Estado.
Contexto del caso YPF
YPF fue nacionalizada en 2012 durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mediante una ley aprobada en el Congreso que permitió al Estado tomar el 51% de la compañía, participación que hasta entonces estaba controlada por la española Repsol.
El conflicto llegó a los tribunales de Estados Unidos en 2015, cuando los fondos Burford Capital y Eton Park interpusieron una demanda tras adquirir los derechos de litigio de Petersen Energía y Petersen Energía Inversora. Estas sociedades del grupo argentino Petersen, con sede en España, poseían en el momento de la nacionalización un 25% del capital social de YPF y reclamaban una compensación al entender que Argentina debió lanzar una OPA sobre las acciones que no estaban en manos de Repsol.