Miles de personas se han vuelto a concentrar este viernes en el centro de Minneapolis, en el estado de Minnesota, para protestar contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y las políticas migratorias de la Administración Trump, tras la muerte hace apenas una semana de Alex Pretti a manos de un agente federal, la segunda víctima mortal vinculada a este cuerpo policial.
En esta nueva jornada de movilización, que se ha replicado en otras urbes de Estados Unidos, los asistentes han marchado hasta la sede del gobierno del condado de Hennepin y otros edificios públicos portando pancartas y entonando consignas que exigían la salida del ICE de Minnesota.
Al igual que el viernes anterior, los convocantes han llamado a una huelga general --laboral, de consumo y también en los centros educativos-- en todo el territorio estatal, e instado a los negocios a mantener sus puertas cerradas durante toda la jornada, según ha informado la cadena de televisión CBS News.
“La gente de las Ciudades Gemelas (Minneapolis y St. Paul) ha mostrado el camino a todo el país: para detener el régimen de terror de ICE, necesitamos cerrarlo. El viernes 30 de enero, únete a un día nacional sin clases, sin trabajo y sin compras”, han apuntado los organizadores.
Numerosos estudiantes han reclamado al gobernador de Minnesota, Tim Walz, que apruebe una moratoria de los desahucios para todas las personas afectadas por las redadas, subrayando que muchas familias han perdido su empleo y temen incluso salir de sus viviendas por miedo a ser arrestadas, lo que les dificulta reunir el dinero necesario para abonar el alquiler.
En el lago Bde Maka Ska, congelado por las bajas temperaturas que sufre Minneapolis, un grupo de manifestantes ha compuesto con sus cuerpos la palabra 'SOS' (Socorro).
Paralelamente, en la ciudad se ha celebrado un concierto benéfico “de solidaridad y resistencia para defender a Minnesota”, encabezado por el cantante Bruce Springsteen, cuyos fondos se destinarán a las familias de las personas fallecidas a manos del ICE.
En ciudades como Nueva York, Los Angeles, Atlanta, Columbia, Filadelfia, Milwaukee, Phoenix y Denver también se han registrado importantes marchas enmarcadas en el movimiento contrario a las políticas impulsadas por el Ejecutivo de Donald Trump, según ha informado la cadena CNN.
Este mismo viernes, el Gobierno de Estados Unidos ha detenido al conocido periodista Don Lemon, que el pasado 18 de enero cubría unas protestas en los alrededores y dentro de una iglesia en Saint Paul, Minnesota, en la que un funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ejerce de pastor religioso.
El Ejecutivo de Trump puso en marcha el pasado mes de diciembre la operación antiinmigración Metro Surge en Minnesota, amparándose en un supuesto repunte de la criminalidad. Las actuaciones de los agentes, como la muerte de Good y Pretti o el arresto de un niño de cinco años, han generado una ola de indignación entre la ciudadanía del estado y de todo el país.