Las autoridades de Minnesota han interpuesto este lunes una demanda contra la Administración de Donald Trump con el objetivo de bloquear el despliegue de agentes federales en Minneapolis, la capital del estado, pocos días después de la muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good, abatida a tiros por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El fiscal general del estado, Keith Ellison, ha hecho público el recurso en una rueda de prensa en la que ha denunciado una “invasión federal de las Ciudades Gemelas” por parte del Gobierno central. “Esto tiene que parar”, ha subrayado, después de que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ordenara el envío de “cientos” de efectivos federales adicionales para que el ICE y la Patrulla Fronteriza puedan operar “de forma segura”.
La demanda ha sido registrada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Minnesota e incluye como demandantes a las ciudades de Minneapolis y Saint Paul. En el lado de los acusados figuran responsables del Departamento de Seguridad Nacional, del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
“Alegamos que el ataque evidente a Minnesota por nuestra diversidad, nuestra democracia y nuestras diferencias de opinión con el Gobierno federal es una violación de la Constitución y de la ley federal”, ha añadido Ellison, que sitúa el caso en un pulso directo con Washington.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, también ha intervenido ante los medios y ha calificado el despliegue de agentes federales de inmigración en la ciudad como “tremendamente despropocionado”, apuntando que “a veces, hay hasta 50 agentes arrestando a una sola persona”.
Según Frey, el impacto en la vida cotidiana está siendo notable: “las escuelas han cerrado, la gente tiene miedo de ir a trabajar, comprar o buscar atención médica, las llamadas al 911 han aumentado (y) los recursos policiales están realmente al límite”.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional, la respuesta ha llegado a través de su portavoz, Tricia McLaughin, que ha acusado al fiscal Ellison de “priorizar la política sobre la seguridad pública” y ha defendido que las medidas antimigración impulsadas por Trump buscan “proteger al pueblo estadounidense y hacer cumplir la ley, sin importar quién sea el alcalde, el gobernador o el fiscal general del estado”.
En paralelo, una portavoz de la Casa Blanca, citada por la cadena NBC News, ha afirmado que “esta patética maniobra sólo demuestra que los demócratas siempre priorizan a los criminales ilegales por encima de los estadounidenses trabajadores”.
El recurso judicial se presenta después de que el pasado viernes se anunciara el envío a Minneapolis de 1.000 agentes del ICE, que se suman a los 2.100 ya presentes en la zona, y en un contexto de protestas por la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años abatida por un agente del ICE. Las autoridades federales en Washington sostienen que el funcionario actuó en legítima defensa y acusan a la fallecida de haber cometido un acto de “terrorismo doméstico”.