La misión de paz de Naciones Unidas en Líbano, Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), ha condenado el ataque sufrido este viernes contra una de sus bases en el suroeste del país y ha advertido de que este tipo de acciones pueden constituir un crimen de guerra.
Según ha confirmado la misión en un comunicado, tres cascos azules resultaron heridos tras un ataque contra la base situada en Al Qawzah, en el sur del Líbano. Uno de los militares heridos, el más grave, ha tenido que ser evacuado a un hospital en Beirut para recibir tratamiento.
La FINUL ha explicado que investigará las circunstancias del ataque, aunque ha subrayado que cualquier agresión contra personal de mantenimiento de la paz supone una grave violación del derecho internacional humanitario.
“Los ataques contra personal de la ONU son inaceptables y pueden equivaler a crímenes de guerra”, ha señalado la misión, que por el momento no ha atribuido responsabilidades a ninguna de las partes implicadas en el conflicto.
Condena internacional
El ataque también ha sido condenado por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien calificó en redes sociales de “inaceptable” el bombardeo que alcanzó al contingente ghanés desplegado en la misión de paz.
Macron subrayó que la FINUL “desempeña un papel clave en la estabilización del sur del Líbano”, una zona que en los últimos días ha experimentado un repunte de la violencia en el marco de la escalada regional.
Por su parte, el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, defendió en un comunicado el “sagrado” papel de las misiones de paz de Naciones Unidas y pidió respetar la seguridad del personal desplegado sobre el terreno.
Ni París ni Dublín han señalado a posibles responsables del ataque, que se produce en un momento de máxima tensión en Oriente Próximo, con enfrentamientos y bombardeos cruzados en varios frentes de la región.