El Kremlin ha señalado este jueves que el estrecho de Ormuz, cerrado por las autoridades iraníes como respuesta a la ofensiva iniciada hace más de un mes por Estados Unidos e Israel contra su territorio, continúa accesible para los buques con bandera rusa.
“El estrecho de Ormuz está abierto para nosotros”, ha afirmado el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, en declaraciones al canal Rossiya 24. Sus palabras coinciden con la reunión de representantes de 40 países convocada por Reino Unido para analizar la situación en la zona, donde, según la Organización Marítima Internacional, cerca de 2.000 embarcaciones siguen inmovilizadas, así como las posibles medidas de presión sobre Irán.
Las declaraciones del asesor ruso se producen poco después de una conversación telefónica entre los ministros de Exteriores de Rusia e Irán, Sergéi Lavrov y Abbas Abbas Araqchi, en la que abordaron la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz.
El jefe de la diplomacia iraní trasladó a su homólogo que “actualmente, el paso de buques de países que no participan en la agresión militar contra Irán se realiza a través del estrecho de Ormuz en coordinación con las Fuerzas Armadas de la República Islámica”.
Además, subrayó que cualquier movimiento de Estados Unidos e Israel y de sus “aliados” para intentar reabrir el estrecho de Ormuz, “incluso” mediante el Consejo de Seguridad de la ONU, “solo complicará la situación”.
El Ministerio de Exteriores ruso, por su parte, ha confirmado la llamada en una nota oficial en la que detalla que tanto Lavrov como Araqchi “intercambiaron puntos de vista sobre el progreso de las discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre cómo garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y superar otras consecuencias de la agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán”.