La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado este miércoles que la población de Líbano “se queda sin atención médica” ante el aumento de los ataques llevados a cabo por Israel en el marco de la ofensiva coordinada con Estados Unidos contra Irán y como respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá.
Según los datos recopilados por la ONG, se han registrado al menos 63 ataques contra instalaciones sanitarias, que han provocado la muerte de unos 40 trabajadores de la salud y han dejado heridos a otros 91. Al menos cinco hospitales se han visto obligados a evacuar a sus pacientes y personal, mientras que 54 centros de atención primaria han tenido que cerrar sus puertas.
“Cuatro semanas después del inicio de la última escalada de hostilidades en el Líbano, los bombardeos israelíes y el consiguiente desplazamiento forzado de población están afectando gravemente a la vida de gran parte de sus habitantes y dificultando su acceso a los servicios esenciales”, ha señalado MSF en un comunicado, en el que reclama la “protección de la población civil y dar garantías de seguridad al personal médico y las estructuras sanitarias”.
En el mismo texto, la organización exige también que cesen “todas aquellas medidas que están causando el desplazamiento forzoso de más de un millón de personas que no saben si podrán regresar algún día a sus casas”.
Desde el 2 de marzo, la población civil se enfrenta a “condiciones cada vez más precarias debido a la escalada de ataques por parte de las fuerzas israelíes”. El Ministerio de Salud de Líbano cifra en 1.072 las personas asesinadas entre el 2 y el 24 de marzo, de las cuales más del 12% eran niños y niñas.
“La combinación de los ataques terrestres y de los constantes bombardeos aéreos dirigidos contra infraestructuras civiles, como los puentes en el sur de Líbano, están aislando a las grandes ciudades y a numerosos pueblos al sur del río Litani, así como a los residentes que aún viven allí, del resto del país”, añade el comunicado.
“Nos preocupa la seguridad de los civiles que no han abandonado estas zonas, ya sea por decisión propia o por falta de medios”, ha afirmado Tejshri Shah, director general de MSF, durante su visita al país. “Exigimos la protección de los civiles y garantías de seguridad permanentes para el personal y las estructuras sanitarias, para que la población pueda seguir accediendo a la atención médica y otros servicios esenciales”, ha subrayado.
Uno de cada cinco libaneses se ha visto obligado a desplazarse
MSF advierte además de que las órdenes de evacuación “abarcan el 14% del territorio libanés y han provocado el desplazamiento de uno de cada cinco habitantes del país”. “Incluso en zonas fuera de las áreas designadas como zonas de evacuación, incluyendo partes de Beirut y el sur del país, la población vive bajo la amenaza constante de ataques aéreos y con drones”, ha lamentado la organización.
“El personal del hospital de Nabatiye, que decidió seguir trabajando allí, no tiene más remedio que refugiarse dentro del edificio, evitando los desplazamientos en coche y buscando un lugar seguro”, ha explicado la coordinadora médica de MSF, Luna Hammad, tras visitar el Hospital Gubernamental de Nabatiye, uno de los centros que más heridos está recibiendo en estos momentos.
La responsable ha añadido que estos profesionales sanitarios llevan semanas “soportando esta situación, con poco descanso y ante el peso de una presión y un miedo constantes”, mientras “los hospitales siguen recibiendo grandes cantidades de heridos”.
Amenaza de incendios y respuesta humanitaria de MSF
Numerosos residentes se han visto forzados a huir de sus casas ante la amenaza de incendios, abandonando la mayoría de sus pertenencias, y ahora malviven en refugios colectivos o asentamientos temporales, con escasa privacidad y servicios básicos muy limitados, según detalla MSF.
Ante este escenario, la ONG ha reforzado su despliegue médico y humanitario. “Desde el 2 de marzo, sus equipos han proporcionado más de 6.826 consultas médicas, incluidas más de 1.298 consultas sobre salud sexual y reproductiva. Hasta la fecha, MSF ha distribuido 10.853 mantas y 9.315 colchones para ayudar a paliar las precarias condiciones de vida de la población”, ha destacado la organización.
“Simultáneamente, la organización puso en marcha una línea telefónica de ayuda para la salud mental que ofrece apoyo gratuito, remoto y confidencial a las personas abrumadas por la situación actual, brindándoles un espacio seguro para hablar con psicólogos de MSF y acceder a primeros auxilios psicológicos y orientación sobre los servicios disponibles”, ha concluido.