MSF denuncia diez muertos en un ataque atribuido a las RSF contra un hospital en el sur de Sudán

MSF denuncia un ataque contra un hospital en Nilo Blanco, atribuido a las RSF, que deja al menos diez muertos y agrava la crisis sanitaria en Sudán.

2 minutos

Bandera con el logo de la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) MÉDICOS SIN FRONTERAS (MSF)

Bandera con el logo de la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) MÉDICOS SIN FRONTERAS (MSF)

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado este viernes de la muerte de al menos diez personas, entre ellas siete trabajadores del ámbito sanitario, en un ataque atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en el estado de Nilo Blanco, en el sur de Sudán.

La responsable de emergencias de MSF para Sudán, Esperanza Santos, ha descrito el incidente como un ataque “en el corazón mismo de la atención sanitaria” y ha subrayado que “alcanzó el hospital Al Jabalain”. “Hubo dos impactos: uno en el quirófano y otro en el área de maternidad”, ha alertado, destacando la gravedad de los daños causados en instalaciones esenciales.

“Este ataque inaceptable ha dejado al menos 10 personas muertas, entre ellas siete miembros del personal sanitario, algunos de los cuales habían trabajado anteriormente con Médicos Sin Fronteras. La gravedad del ataque es aún mayor por haberse producido durante una campaña de vacunación infantil”, ha aseverado Santos, remarcando el impacto sobre una población ya de por sí vulnerable.

La portavoz ha transmitido sus condolencias a los familiares de las víctimas, entre los que había “amigos y antiguos compañeros”. Además, ha detallado que, “como parte de nuestra respuesta de emergencia, MSF suministró combustible para que cuatro ambulancias del Ministerio de Salud pudieran trasladar a los pacientes desde Al Jabalain hasta Kosti, a unos 80 kilómetros”, con el objetivo de garantizar atención médica urgente a los heridos.

El 20 de marzo se produjo otro ataque mortal contra la infraestructura sanitaria del país, esta vez atribuido a las Fuerzas Armadas de Sudán, que golpeó el Hospital El Daein, en Darfur Este, y causó más de 70 fallecidos, entre ellos 15 menores, lo que evidencia la creciente vulnerabilidad de los centros de salud en el marco del conflicto.

“Condenamos enérgicamente estos ataques reiterados contra la atención sanitaria, que se han intensificado de forma alarmante en las últimas semanas. Los centros de salud, el personal sanitario y los pacientes deben ser protegidos en todo momento. Hacemos un llamamiento urgente a las partes para que pongan fin de inmediato a esta espiral de violencia contra las instalaciones médicas”, ha zanjado MSF, reclamando respeto al Derecho Internacional Humanitario.

La guerra civil en Sudán estalló en abril de 2023, a raíz de profundas discrepancias sobre el proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas. Esta pugna hizo descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, un proceso que ya había quedado seriamente dañado tras la asonada que forzó la salida del entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

Desde entonces, el conflicto, en el que intervienen diversos países respaldando a las distintas facciones, ha empujado a Sudán a una de las peores crisis humanitarias del planeta. Millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares como desplazados internos o refugiados, mientras crece la preocupación internacional por la propagación de enfermedades y la destrucción de infraestructuras clave, lo que impide atender adecuadamente a cientos de miles de afectados.