MSF denuncia que una trabajadora resulta herida en Gaza por el impacto de una bala perdida en el abdomen

MSF denuncia que una de sus trabajadoras fue herida por una bala perdida en un centro de salud de Gaza y alerta de que ningún lugar del enclave es seguro.

1 minuto

Un trabajador de MSF atiende a un herido en Gaza  Europa Press/Contacto/Mahmoud Ajour

Un trabajador de MSF atiende a un herido en Gaza Europa Press/Contacto/Mahmoud Ajour

Comenta

Publicado

1 minuto

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado de que una de sus trabajadoras ha resultado herida en la Franja de Gaza tras recibir el impacto de una "bala perdida" en el abdomen mientras se encontraba dentro de un centro sanitario, un episodio que ilustra el grave riesgo al que se exponen sus equipos pese al alto el fuego actualmente vigente.

El suceso tuvo lugar el pasado 4 de febrero en el interior del centro de salud de Al Mauasi, en la costa de Gaza, una instalación gestionada en parte por MSF. Esta localidad forma parte de la denominada "zona de seguridad" creada por Israel, donde se hacinan decenas de miles de gazatíes desplazados de sus viviendas durante la ofensiva israelí en Gaza, y que ha sido atacada en ocasiones por bombardeos israelíes.

En ese contexto, el 4 de febrero, "una de nuestras colegas recibió un disparo en el abdomen por una bala perdida", según ha comunicado MSF.

Tras resultar herida, la trabajadora fue trasladada al Hospital Naser, situado en la ciudad de Jan Yunis, en el sur del enclave, donde fue sometida de inmediato a una intervención quirúrgica. Actualmente se encuentra "estabilizada", de acuerdo con el mensaje difundido este viernes por la organización en sus redes sociales.

MSF subraya que, en estos momentos, "ningún lugar de Gaza es seguro" y vuelve a reclamar "a todas las partes que protejan las instalaciones médicas" y garanticen que "ni los pacientes ni el personal médico acaban bajo el fuego".

La ONG afronta además sus últimos días de actividad en la Franja de Gaza antes de verse forzada a abandonar el enclave a finales de este mes, tras negarse a entregar a Israel una relación de sus trabajadores palestinos, un requisito impuesto por el Gobierno israelí y que la entidad rechaza por motivos de seguridad.