Miles de seguidores del movimiento secesionista del sur de Yemen se han concentrado este sábado en las calles de Adén para reclamar la reunificación del hoy dividido Consejo de Transición del Sur (CTS), brazo político de la causa independentista.
La delegación del CTS desplazada recientemente a Arabia Saudí para abordar la última escalada entre el grupo separatista y el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por la coalición encabezada por Riad, anunció el viernes la disolución del Consejo. La dirección del CTS en Adén rechazó de inmediato esta declaración, que se sospecha podría haberse emitido “bajo coerción”.
Según el portal yemení South24, los manifestantes congregados en Adén han reclamado la “unidad del movimiento” con el objetivo de cumplir la promesa de “restaurar” un Estado independiente en el sur.
La movilización ha coincidido con una reunión de la facción del CTS asentada en Adén, que este sábado ha calificado la disolución anunciada en Riad como “política y legalmente nula y vacía”. En su comunicado, la cúpula del Consejo acusa a Arabia Saudí de haber abandonado su papel de mediador neutral para pasar a dirigir el proceso mediante presiones.
“Llamamos a las masas del sur a movilizarse y participar pacíficamente para rechazar soluciones parciales y reafirmar el compromiso con la restauración del Estado (del Sur)”, han señalado en una nota difundida en su cuenta de X.
En el mismo texto, sostienen que el anuncio de disolución del viernes fue emitido “bajo coerción”, aseguran que su delegación se encuentra en realidad “detenida” y que esta situación “despoja de legitimidad a cualquier resultado”. “Exigimos la liberación inmediata de la delegación”, añaden.
El prolongado conflicto territorial en el sur de Yemen ha quedado en un segundo plano durante años, eclipsado por la guerra civil entre el Gobierno yemení y el movimiento hutí, que controla la capital, Saná, desde hace una década.
Durante los momentos más intensos de la guerra, los separatistas del CTS apoyaron con reservas al Ejecutivo yemení, a cambio de avances hacia sus aspiraciones de independencia, en un país que estuvo dividido en dos Estados, norte y sur, hasta 1990.
La tensión se disparó a comienzos de diciembre del año pasado, cuando el CTS lanzó una ofensiva sobre las provincias orientales de Al Mahra y Hadramut, incluidas en sus reivindicaciones territoriales. Arabia Saudí, aliado del Gobierno yemení, respondió la semana pasada con bombardeos sobre las zonas capturadas por los independentistas.