Este domingo, una marea humana ha llenado las calles de las principales urbes de Irán para llorar la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido el sábado coincidiendo con el inicio de la campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
En Teherán, la capital, la plaza de la Revolución (Enghelab) se ha visto abarrotada por miles de asistentes, la mayoría vestidos de negro y portando banderas nacionales y retratos de Jamenei, mientras los ataques aéreos prosiguen por segundo día consecutivo.
La prensa oficial iraní ha dado cuenta asimismo de actos multitudinarios en ciudades como Isfahán, Shiraz, Yasuj, Hamedán, Ahvaz, Birjand, Yazd, Yoibar, Sahné, Karaj, Sumehsara, Shahrekord, Tabriz o Lorestán. En Mashhad, los seguidores del fallecido líder se han concentrado en torno al santuario del imán Reza, según las imágenes difundidas por la televisión estatal.
Estas movilizaciones se suman a las convocadas por el Consejo Islámico de Coordinación de Propaganda en 17 plazas de Teherán tras las oraciones de Maghrib e Isha, las dos últimas del día.
El Gobierno ha proclamado 40 días de duelo oficial por el fallecimiento de Jamenei mediante un comunicado emitido por los medios estatales, en el que se subraya que su muerte en su complejo de Teherán "demuestra que estaba con el pueblo y en primera línea de sus responsabilidades, enfrentándose a la arrogancia global", fórmula con la que se alude a Estados Unidos.