El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, ha sido proclamado este sábado vencedor de las elecciones presidenciales en el país africano, pese a las acusaciones de fraude lanzadas por el principal candidato opositor, Robert Kyagulanyi, conocido artísticamente como Bobi Wine. El dirigente opositor ha anunciado casi al mismo tiempo que ha logrado huir tras escapar de lo que describió como un arresto domiciliario impuesto durante la pasada noche.
“Quiero confirmar que me las he apañado para escapar del Ejército y de la Policía. Ahora mismo no estoy en mi domicilio aunque mi mujer y otros miembros de mi familia siguen bajo arresto domiciliario”, ha declarado el líder opositor, que desde hace años denuncia ser víctima de una campaña de persecución política impulsada por Museveni.
Este sábado, la Policía ha tenido que salir al paso de las denuncias formuladas por la familia de Wine, que acusaban a las fuerzas de seguridad de “secuestrar” al aspirante presidencial. Según el relato policial, Wine permaneció toda la noche en su casa hasta que decidió burlar el cordón de agentes desplegado en torno a su vivienda por, alegan, “motivos de seguridad”.
Wine ha explicado que la confusión se debe a que el país se encuentra sometido a un “apagón nacional de internet”. “Dada la conmoción que se produjo en nuestra casa por la noche, y dado que nadie tiene permiso de acceso, nuestros vecinos concluyeron que habían logrado secuestrarnos y difundir la noticia”, ha indicado.
De acuerdo con los datos anunciados por el presidente de la Comisión Electoral, Simon Byabakama, Museveni ha obtenido el 71,6% de los sufragios, frente al 24,7% cosechado por Wine, lo que supone una amplia ventaja. El opositor ha calificado la comparecencia de Byabakama de una mera puesta en escena y ha insistido en que los comicios han sido en realidad escenario de un “golpe militar”.
“Reitero nuestro rotundo rechazo a los resultados falsos que Byabakama está leyendo. Además del fraude electoral, el golpe militar de las elecciones, la detención de nuestros líderes y funcionarios electorales, y otros delitos electorales, sus resultados no tienen ningún respaldo”, ha indicado.
Wine ha añadido que, “además del flagrante robo de las elecciones presidenciales, estos criminales han empleado diversas técnicas fraudulentas para usurpar la voluntad popular en numerosas circunscripciones de todo el país”, y ha vuelto a denunciar que todos los aspirantes de su formación, la Plataforma por la Unidad Nacional, “se encuentran en el punto de mira” de las autoridades “incluso cuando tienen pruebas irrefutables de su victoria”. “Esto es una auténtica locura”, ha denunciado.