La NASA ha confirmado este jueves que todo está preparado para el lanzamiento de la misión Artemis 2, la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo. El cohete SLS, el más potente desarrollado por la agencia espacial estadounidense, y todos los sistemas de soporte han sido revisados, tras semanas de pruebas y reparaciones que garantizarán la seguridad de la tripulación.
“Todos los equipos están preparados para lanzar”, ha declarado Lori Glaze, administradora asociada en funciones de la NASA, durante la rueda de prensa en la que se presentaron los resultados de los análisis técnicos y de seguridad. Según la agencia, la primera ventana de lanzamiento será el 1 de abril, con otras oportunidades posibles hasta el 6 de abril y el 30 del mismo mes.
La misión transportará a cuatro astronautas, incluyendo la primera mujer y el primer astronauta negro en viajar a la Luna, y marcará un hito histórico en la exploración espacial estadounidense. Antes del despegue, la tripulación entrará en cuarentena para minimizar riesgos de contagio que pudieran retrasar la misión.
Superando los retrasos
Artemis 2 había sido inicialmente programada para febrero, pero sufrió retrasos tras la detección de fugas de hidrógeno y helio durante las pruebas de carga de combustible. Tras el traslado del cohete al hangar de ensamblaje y la reparación de estas fugas, la NASA ha confirmado que los sistemas han pasado pruebas rigurosas de funcionamiento. “Hemos vuelto a probar todas las conexiones de helio muchas veces y confiamos en que van a funcionar bien”, ha detallado Shawn Quinn, responsable del Programa de Sistemas Terrestres de Exploración.
La última misión del SLS, Artemis 1, fue no tripulada y despegó en noviembre de 2022, ocho meses más tarde de lo planeado, también por problemas de combustible. Con Artemis 2, la NASA busca consolidar la carrera espacial estadounidense frente a China, que tiene previsto llevar astronautas al satélite en 2030.
Retos futuros
Aunque Artemis 2 no aterrizará en la Luna, la agencia ya prepara Artemis 3 y posteriores misiones de aterrizaje lunar, que dependen de la disponibilidad de módulos de aterrizaje privados de SpaceX y Blue Origin. Un informe del Inspector General de la NASA ha advertido sobre la incertidumbre de los calendarios y los riesgos en caso de emergencia en la superficie lunar, subrayando la necesidad de medidas de seguridad adicionales antes de que Estados Unidos pueda retomar la exploración lunar tripulada con aterrizaje.