En su intervención, pronunciada en hebreo y vinculada simbólicamente a la festividad de la Pascua judía que arranca en la noche del miércoles, el mandatario ha subrayado que el Ejército israelí ha descargado “cinco plagas” directamente sobre el país persa.
Según ha detallado, estos cinco golpes incluyen ataques contra su programa nuclear, contra sus misiles balísticos, contra la infraestructura del régimen iraní, contra sus fuerzas de seguridad y contra sus altos mandos, entre ellos el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, durante la primera jornada de ofensiva, el 28 de febrero.
Cinco “plagas” contra aliados regionales
El resto de las “plagas” se habrían dirigido contra el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza, el partido-milicia chií libanés Hezbolá, los rebeldes hutíes de Yemen, milicias palestinas en Cisjordania y el régimen de Bashar al Assad en Siria, derrocado a finales de 2024 tras una ofensiva encabezada por el actual presidente sirio, Ahmed al Shara.
Estas diez “hazañas” abarcan también el establecimiento de “zonas de seguridad” en Gaza, Siria y Líbano. En esta misma jornada, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha anunciado planes para “destruir todas las casas” en aldeas libanesas cercanas a la frontera, con el objetivo de impedir el retorno de los 600.000 desplazados desde esa franja.
Netanyahu destaca el debilitamiento de Irán y el fortalecimiento de Israel
En un vídeo difundido en redes sociales, Netanyahu ha recalcado que la inversión de “un billón de dólares” realizada por Irán en misiles balísticos, armamento nuclear y respaldo a grupos armados en otros países de la zona “se ha ido por el desagüe”.
Aunque ha admitido que el conflicto sigue en curso, el jefe del Gobierno israelí ha sostenido que se ha producido un “giro estratégico” respecto a Irán. Ha insistido en que ahora es Israel quien está “estrangulando” al país asiático y ha reiterado que, mientras el régimen iraní estaría “más débil que nunca”, Israel se encontraría “más fuerte que nunca”.
En un mensaje final dirigido tanto a los medios como a sus críticos políticos, Netanyahu ha instado a que “levanten la moral de nuestro bando, no la del enemigo”.
Réplicas de la oposición
Poco después, el líder de la oposición, Yair Lapid, ha replicado a sus palabras y ha denunciado que “quien no cumple con su papel, una y otra vez, es el propio Netanyahu”. “Netanyahu es incapaz de alcanzar una solución estratégica”, ha añadido, antes de remarcar que “ha llegado el momento de reconocer que simplemente es incapaz”.
Lapid ha acusado al primer ministro de pronunciar de nuevo un discurso autocomplaciente: “Netanyahu pronunció esta noche su arrogante discurso por enésima vez, diciendo: 'Yo cambié Oriente Próximo'. Lo único que cambió fue la sociedad israelí. Nos desmanteló desde dentro. Anteayer por la noche, una coalición de corruptos y evasores de impuestos intentó robar 800 millones de shekels a los ciudadanos de Israel”, ha manifestado en un mensaje en vídeo difundido en sus redes sociales, tras la aprobación de un proyecto de ley que exime del servicio militar a los estudiantes de yeshivá en pleno déficit de personal en las Fuerzas Armadas.
“En vísperas de la Pascua judía, es hora de pasar de la esclavitud a la libertad, y reemplazar a este terrible gobierno”, ha concluido Lapid.