El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reiterado este martes que “la campaña no ha terminado” tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra Irán, y ha sostenido que las operaciones militares de Israel han “alejado una amenaza existencial” después de los ataques del 7 de octubre de 2023.
“La campaña aún no ha terminado, pero ya hemos alejado una amenaza existencial. Hemos liberado a todos nuestros rehenes, asestado un duro golpe a nuestros enemigos y hemos hecho de Israel una nación más fuerte que nunca”, ha manifestado en un discurso por el Día de Recuerdo a los Caídos en las Guerras de Israel, de acuerdo con un comunicado difundido por su oficina.
En su intervención, ha subrayado que esta jornada “no significa que el resto de días del año sean días de olvido”. “No hay ningún día sin lágrimas, sin sentimiento de pesar, si sin una añoranza que desgarra el corazón”, ha señalado, remarcando que la conmemoración permite recordar a los soldados muertos “a través de una lente más amplia, desde una perspectiva nacional”.
Netanyahu ha defendido que “esta memoria colectiva toca los cimientos mismos de nuestra existencia como nación que lucha constantemente por su seguridad” y ha elogiado el “heroísmo, el sacrificio, el amor por la patria, la movilización para cada misión, la dedicación incondicional y el profundo lazo” que, a su juicio, caracterizan a la sociedad israelí.
Por otro lado, el ministro de Defensa, Israel Katz, ha vuelto a lanzar amenazas contra el secretario general del partido-milicia chií libanés Hezbolá, Naim Qasem, de quien ha asegurado que “pagará con su cabeza” los ataques perpetrados por la organización contra Israel, según informa el diario ‘The Times of Israel’.
Katz ha recordado que el anterior dirigente de Hezbolá, Hasán Nasralá —“asesinado en septiembre de 2024 en un bombardeo contra la capital de Líbano, Beirut”— “destruyó a la comunidad chií en Líbano” y ha advertido de que “Qasem la destruirá y pagará con la pérdida de casas y territorio, igual que le pasó a Hamás en Rafá y Beit Hanun, en Gaza, hasta que pague con su propia cabeza”.
“El primer ministro y yo hemos ordenado a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que actúen con fuerza, incluso durante el alto el fuego, para defender a nuestros soldados en Líbano frente a cualquier amenaza”, ha añadido el titular de Defensa. “Nuestro deber con los residentes del norte (de Israel) sigue siendo claro e inequívoco: lograr seguridad”, ha concluido.