El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha instado a Europa, continente del que se declara firme defensor, a asumir una “obligación moral” de ir a la guerra contra la “barbarie”, aludiendo a la necesidad de los ataques contra Irán iniciados el 28 de febrero.
“Estamos defendiendo a Europa, una Europa que ha olvidado tantas cosas desde el Holocausto”, ha afirmado Netanyahu durante un acto por el Día de Recuerdo del Holocausto celebrado ante el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén.
El jefe del Gobierno israelí sostiene que Europa “puede aprender muchas cosas de nosotros, y en especial lo más importante, a distinguir el bien del mal”. “En el momento de la verdad hay que ir a la guerra por el bien, por la vida. Una Europa que juró defender el bien tras la guerra”, ha argumentado, subrayando que ese compromiso se ha ido diluyendo con el paso del tiempo.
En este sentido, considera que Europa “tiene una profunda obligación moral”, pero “ha perdido el control de su identidad, de sus valores, de su obligación de proteger la civilización de la barbarie”. “Pero Israel no ha olvidado este mandamiento cristiano”, ha argumentado, contraponiendo la actitud de su país a la deriva que, a su juicio, atraviesa el continente europeo.
Netanyahu ha remarcado que Israel, junto a Estados Unidos y “otros países con los que estamos creando alianzas”, está “defendiendo al mundo entero”. “Israel está junto a Estados Unidos en la vanguardia del mundo libre”, ha reclamado, presentando esta cooperación como un escudo frente a las amenazas que, según él, se ciernen sobre Occidente.
Ha recordado que ambos países han asestado “un golpe aplastante al malvado régimen de Irán” y que, sin esa intervención, “los nombres de Natanz, Fordo, Isfahán y Parchin hubieran sido recordados con terror eterno igual que Auschwitz, Treblinka, Majdanek y Sobibor”.
“Pero intervenimos con una alianza sin parangón histórico con el presidente Trump y con Estados Unidos. En este Día de Recuerdo del Holocausto vamos a recordar esto”, ha argumentado, reivindicando la cooperación militar y política con Washington como un hito que, a su juicio, ha evitado un futuro marcado por el miedo.