El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reiterado que no desea “fijar calendarios” para la campaña militar contra Irán, aunque este lunes ha asegurado que ya se ha alcanzado “más de la mitad” de los “objetivos” de la operación conjunta emprendida junto a Estados Unidos el pasado 28 de febrero, una ofensiva que, según el último balance oficial, ha causado más de 2.000 fallecidos en el país gobernado por los ayatolás.
En una entrevista concedida al canal estadounidense Newsmax TV, el dirigente ha recalcado que “estamos a punto de acabar con su industria armamentística, con toda su base industrial, arrasando con todo, con plantas enteras y con su programa nuclear en sí mismo, así que, definitivamente hemos logrado más de la mitad (de los objetivos)”.
Netanyahu ha matizado, no obstante, que ese avance “más allá del ecuador” se refiere exclusivamente al grado de cumplimiento de los “objetivos” militares y “no necesariamente de tiempos”, insistiendo en que no quiere “entrar en calendarios” sobre la duración de la contienda.
El jefe del Gobierno israelí ha subrayado que han conseguido “golpear muy fuerte” a la Guardia Revolucionaria Iraní y eliminar a “líderes” del régimen que “pregonaban la doctrina de 'muerte a Estados Unidos'”. Además, ha señalado que, a su entender, “el 80% de los iraníes querían echar” a la cúpula dirigente porque, ha añadido, “los odian”.
“Al final, este régimen se derrumbará internamente”, ha pronosticado Netanyahu, que ha explicado que, por ahora, el objetivo compartido por Israel y Estados Unidos en su ofensiva contra Teherán es “degradar” la capacidad “militar, de misiles y nuclear” de Irán, al tiempo que buscan “debilitarlos desde dentro”.
Mostrándose seguro de que Irán está saliendo “mucho más debilitado” de esta escalada, mientras que Estados Unidos e Israel resultan “mucho más fortalecidos”, el primer ministro ha aludido también a los países árabes. A su juicio, “antes se limitaban a agachar la cabeza en silencio” frente a Teherán, pero ahora “se está produciendo un gran cambio”, ya que “muchos están diciendo 'Ya basta'” y “están apoyando la acción estadounidense”.
En este contexto, Netanyahu ha criticado a quienes sostienen que la operación conjunta “es una escalada”, recalcando que, en su opinión, “no lo es” sino que “es prevención”, porque “si se permitiera a Irán continuar su camino de fabricación de armas nucleares” y de “elaboración de misiles para lanzarlos contra todas las ciudades americanas” se afrontaría un “peligro existencial para los estadounidenses”.