El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, ha arremetido este martes contra lo que considera la “complicidad” de varios dirigentes europeos frente a las exigencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca situado en el Ártico.
Durante su intervención ante los medios en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, el mandatario californiano ha subrayado su malestar con la actitud de parte de la comunidad internacional. “Es hora de ponerse las pilas. Es hora de ponerse serios y dejar de ser cómplices. Es hora de mantenerse firmes, con carácter. (...) No soporto esta complicidad. La gente se está rindiendo. Debería haber traído un montón de rodilleras para todos los líderes mundiales”, ha manifestado.
Newsom ha remarcado que “es simplemente patético” y ha insistido en que “espero que la gente entienda lo patéticos que se ven en el escenario mundial. Al menos desde una perspectiva estadounidense es vergonzoso”, ha recalcado el dirigente demócrata, señalando el impacto que, a su juicio, tiene esta postura en la imagen internacional de los países europeos.
En esta línea, ha defendido que “los europeos deberían decidir por sí mismos qué hacer” y ha acusado a Trump de faltar al respeto a sus interlocutores. Según Newsom, el presidente estadounidense “está tomando a la gente por tonta” y “es vergonzoso”. A su entender, “esto no es diplomacia, sino estupidez”. “Te unes con él o te devora. Una cosa o la otra”, ha apostillado, describiendo así la relación de Trump con otros líderes.
El gobernador ha llevado esta crítica incluso al terreno simbólico con una iniciativa en clave irónica. Newsom sugiere que a los políticos estadounidenses que se arrodillan con el presidente se les den rodilleras para que les sea más fácil arrodillarse, y las vende en su sitio web. “Para que su humillación ante Trump no tenga que vestirse de rojo republicano”, reza el anuncio, en el que las rodilleras llevan una reproducción de la firma del mandatario.
Mientras tanto, los principales líderes europeos han evitado un choque frontal con Washington y se han mostrado reacios a una ruptura de relaciones con Estados Unidos, pese a las pretensiones de Trump sobre una posible anexión de Groenlandia. En los últimos días, el presidente estadounidense ha llegado a amenazar con imponer nuevos aranceles a varios gobiernos europeos, aumentando la tensión en las relaciones transatlánticas.