El equipo jurídico del expresidente francés Nicolas Sarkozy ha registrado este lunes ante la Justicia una petición para que se acuerde una "acumulación de penas" con el fin de evitar que se le imponga de nuevo un brazalete electrónico, después de que en noviembre quedara en libertad condicional sometido a medidas de control judicial.
La defensa de Sarkozy reclama que la condena por asociación de malhechores vinculada a los fondos que habría recibido para su campaña del régimen del fallecido dirigente libio Muamar Gadafi se integre con la ya dictada por el caso de las escuchas telefónicas. De este modo, intenta esquivar la colocación por segunda vez de este dispositivo de control, según ha informado la cadena de televisión francesa BFMTV.
La vista para examinar esta solicitud está fijada para el próximo 23 de febrero ante un tribunal de París, la capital francesa. Sobre este procedimiento, los abogados del exmandatario han recalcado que se trata de un trámite "muy habitual" en el sistema judicial.
Sarkozy ingresó en prisión el 21 de octubre denunciando ser víctima de un "escándalo judicial" que, según él, ha "humillado" a Francia. El exdirigente conservador ha rechazado siempre haber cometido irregularidad alguna y sostiene que sufre una persecución política articulada a través de los tribunales.
El antiguo presidente, que estuvo al frente de Francia entre 2007 y 2012, se convirtió en el primer exjefe de Estado francés que se sentó físicamente en el banquillo de los acusados. En contraste, su predecesor en el Elíseo, Jacques Chirac, fue condenado en 2011 a dos años de cárcel por delitos cometidos cuando era alcalde de París, pero no llegó a comparecer en persona ante el tribunal por razones de salud.