Nuevos ataques dañan dos instalaciones energéticas en el centro y suroeste de Irán

Dos instalaciones energéticas en Isfahán y Jorramshar resultan dañadas en una nueva ola de ataques en plena ofensiva de Israel y Estados Unidos.

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Bandera de Irán en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Sergei Bulkin

Bandera de Irán en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Sergei Bulkin

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Dos infraestructuras del sector energético iraní, situadas en Isfahán, en la región central, y en Jorramshar, en el suroeste del país, han sufrido daños este lunes en el marco de una nueva serie de ataques vinculados a la ofensiva que Israel y Estados Unidos mantienen desde el pasado 28 de febrero.

Según ha informado la agencia de noticias iraní Fars, los objetivos han sido un edificio administrativo y una estación de gas en la calle Kaveh de Isfahán, además del gasoducto conectado a la central eléctrica de Jorramshar.

En Isfahán, el impacto ha afectado también a otras secciones de las instalaciones gasísticas, así como a varias viviendas cercanas. Sin embargo, se evitó una explosión de gran magnitud porque la estación había sido previamente desconectada, siguiendo los protocolos de seguridad y las instrucciones de defensa pasiva.

En cuanto a Jorramshar, el gobernador de la zona ha señalado que un proyectil alcanzó el exterior del gasoducto, sin causar víctimas. Asimismo, ha precisado que el suministro eléctrico se ha mantenido “sin interrupciones”.

El pasado 18 de marzo, Teherán denunció bombardeos aéreos de Estados Unidos e Israel contra el yacimiento de gas de South Pars, a lo que el Gobierno iraní respondió con ataques contra infraestructuras energéticas en Qatar. Horas más tarde, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Israel no volvería a atacar ese campo, aunque advirtió a Irán de que lo destruiría si Irán “vuelve a atacar a un país inocente”.

Este lunes, Trump ha anunciado que ha ordenado “posponer todo ataque militar” contra las centrales eléctricas iraníes durante cinco días, después de haber lanzado el sábado un ultimátum de 48 horas a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz o afrontar bombardeos contra sus instalaciones energéticas.