Nuevos bombardeos israelíes en Gaza causan tres muertos y 15 heridos en pocas horas

Nuevos ataques israelíes en Gaza dejan tres muertos, 15 heridos y agravan una crisis humanitaria marcada por el frío extremo y la falta de refugio.

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Niños palestinos en Gaza Europa Press/Contacto/Moiz Salhi

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Al menos tres personas han perdido la vida y otras 15 han resultado heridas en las últimas horas a raíz de una serie de ataques israelíes sobre la Franja de Gaza, de acuerdo con fuentes locales citadas por la agencia oficial de noticias palestina Wafa.

En la ciudad de Jan Yunis, en el sur del enclave, un palestino ha muerto y otro ha quedado herido tras el ataque de un dron israelí en la rotonda del barrio de Bani Suheila, según las mismas fuentes.

De forma paralela, otros dos palestinos han fallecido por disparos efectuados por fuerzas israelíes desde un vehículo acorazado en el barrio de Zeitun, en la ciudad de Gaza. Los 15 heridos mencionados corresponden a un bombardeo israelí contra el campamento de Al Mauasi, considerada una teórica “zona segura” situada en la costa central del enclave.

Con estas nuevas víctimas mortales, el total de palestinos fallecidos en ataques israelíes desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado 10 de octubre asciende ya a 441, mientras que el número de heridos supera los 1.223, de acuerdo con el recuento difundido por las autoridades palestinas.

En paralelo, la confirmación del fallecimiento de un bebé de siete días debido al intenso frío en Deir al Balá, tal y como han indicado fuentes médicas a Wafa, eleva a 15 el número de muertos por las bajas temperaturas en la Franja de Gaza.

Estas cifras ponen de manifiesto la extrema gravedad de la crisis humanitaria en la zona, especialmente para los menores y las personas desplazadas que malviven en tiendas de campaña frágiles y mal acondicionadas para resistir el frío. El Gobierno palestino con sede en Cisjordania denuncia que los habitantes de la Franja de Gaza padecen la ausencia de refugios adecuados y de atención médica, así como la falta de calefacción por la escasez de combustible, todo ello en medio de una depresión climática tormentosa, fría y lluviosa.