Periodistas vs. influencers: Obama dice en un podcast que "los extraterrestres son reales" y las redes sociales arremeten contra Brian Tyler Cohen por no repreguntar

Barack Obama ha respondido en un podcast político a los recientes ataques racistas de Trump en redes sociales y a las redadas de ICE, pero en su entrevista con el influencer político Brian Tyler Cohen también dejó una perla bizarra, al afirmar que “los extraterrestres son reales”, aunque matizó que no los ha visto ni existen instalaciones secretas guardándolos

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El expresidente estadounidense, Barack Obama Europa Press/Contacto/Kyle Manna UNF News via CNP

El expresidente estadounidense, Barack Obama Europa Press/Contacto/Kyle Manna UNF News via CNP

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La frase, ambigua y viral, ha desatado un debate que va más allá de la extraordinaria respuesta: ¿qué ocurre cuando una afirmación extraordinaria no recibe repregunta? 

En la era de los podcasts y los influencers, las afirmaciones extraordinarias, que diría Carl Sagan, ya no necesitan repreguntas ni verificación inmediata, siempre y cuando generen views. 

El astrofísico formuló hace décadas una advertencia que hoy resuena con más fuerza que nunca: "afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias". En el ecosistema digital actual, sin embargo, el conocido estándar de Sagan, como se conoce a dicha frase, ya no aplica: basta con que el corte para redes sociales sea extraordinario; la prueba puede esperar.

Lo que dijo exactamente Obama

Durante la conversación, Cohen preguntó de forma directa: “¿Son reales los extraterrestres?”.

Obama respondió:

“Son reales, pero no los he visto y no los tienen encerrados en el Área 51”.

Añadió además que no existen “instalaciones subterráneas”, salvo que hubiera “una gigantesca conspiración” que incluso se le hubiera ocultado al presidente de Estados Unidos.

La construcción ha disparado la conversación en redes sociales: afirmación rotunda en primera instancia, negación operativa a continuación y un blindaje final en forma de hipótesis conspirativa improbable. Ni negar ni confirmar, pero generar de manera instantánea un clip viral, que ya acumula millones de visitas. Se trata de una fórmula eficaz en la era del clip corto: permite viralidad sin comprometer una posición verificable.

Sin embargo, el debate público no se ha centrado tanto en la existencia de extraterrestres como en la dinámica de la entrevista.


Muchos usuarios, muchos de ellos periodistas o analistas de alto nivel, han señalado que, ante una afirmación de esa naturaleza formulada por un expresidente, la reacción lógica sería una repregunta directa:

 

“¿En qué se basa usted para afirmar eso?”

Esa ausencia de seguimiento ha abierto una discusión más amplia: la diferencia entre la lógica periodística clásica y el modelo conversacional de los nuevos creadores de contenido político.

Periodista e influencer: dos marcos distintos

El periodista tradicional está entrenado para interrumpir el guion si surge una afirmación extraordinaria. La repregunta forma parte del oficio: confirmar, matizar o contextualizar.

El formato influencer, en cambio, suele priorizar fluidez, cercanía y continuidad narrativa. Interrumpir puede romper el ritmo del contenido o la relación con el invitado. El resultado es que el titular potencial queda sin exploración adicional.

En este caso, la crítica en redes no ha ido tanto contra Obama como contra la ausencia de esa segunda pregunta que habría delimitado si se trataba de una broma, una reflexión cultural o una afirmación literal.

Obama ya ha ironizado en otras ocasiones sobre el Área 51 y los secretos presidenciales. El tono en esta entrevista no fue explícitamente solemne ni declarativo en términos institucionales. Pero el enunciado “son reales” es inequívoco en su literalidad y es lo suficientemente contundente para viralizarse y lo bastante ambigua para no generar consecuencias institucionales.

Más allá del contenido sobre extraterrestres, el episodio revela algo más estructural: el desplazamiento de parte del debate político desde medios tradicionales hacia plataformas donde el formato no siempre responde a los estándares clásicos de rigor y confrontación informativa, reafirmando, ademas, la idea de que cuando la fuente es un expresidente de Estados Unidos y la materia es potencialmente extraordinaria, la frontera entre conversación distendida y entrevista de interés público se vuelve difusa.

A la espera de la respuesta de Trump

La declaración de Obama deja ahora una incógnita política muy terrestre: si Donald Trump decidirá responder. El presidente republicano, enmigo histórico de Obama, usa su red social Truth Social para hablar de cualquier tipo de asunto que le parezca relevante y ha reaccionado en otras ocasiones a comentarios de su antecesor, especialmente cuando el debate se instala en redes y adquiere dimensión viral.

 Si guarda silencio, el clip seguirá circulando como pieza autónoma, alimentando interpretaciones diversas. En el ecosistema actual, a veces la respuesta -o su ausencia- pesa tanto como la declaración original. Por el peso de las views, claro.