Ocho civiles fallecen en un ataque de fuerzas progubernamentales en el este de RDC, según el M23

El M23 denuncia un ataque de fuerzas progubernamentales en el este de RDC con al menos ocho civiles muertos y varios bombardeos sobre zonas pobladas.

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Milicianos del M23 en el este de República Democrática del Congo Europa Press/Contacto/stringer

Milicianos del M23 en el este de República Democrática del Congo Europa Press/Contacto/stringer

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Al menos ocho civiles han perdido la vida y otros doce han resultado heridos en un ataque perpetrado por fuerzas progubernamentales en la localidad de Kibanda Mangobo, de acuerdo con la denuncia formulada por el grupo rebelde M23.

El portavoz del M23, Lawrence Kanyuka, ha indicado en un mensaje difundido a través de redes sociales que “Fuerzas leales al régimen de Kinshasa han atacado con drones y artillería pesada zonas densamente pobladas de Kibanda Mangobo”, situada en Kivu Sur, en el este de República Democrática del Congo.

Kanyuka ha condenado la “guerra indiscriminada librada por Kinshasa contra la población civil” y ha reiterado la determinación del M23, que se autodenomina Ejército Revolucionario Congoleño (ARC), para “defender y proteger a la población civil víctima de la guerra impuesta por el régimen de Kinshasa”.

El representante rebelde ha denunciado igualmente bombardeos indiscriminados contra áreas densamente habitadas de Mushaki en la madrugada del sábado, unos ataques “realizados sin consideración alguna por la vida humana” que habrían provocado la muerte de varios civiles y la destrucción de numerosas viviendas, aunque no ha ofrecido un balance concreto de víctimas.

Según el M23, las fuerzas leales al Gobierno también habrían atacado Gakenke, en la zona de Minembwe, “continuando así su campaña sistemática de limpieza étnica”.

El grupo insurgente ya había acusado el pasado 25 de febrero al Ejército congoleño de lanzar una “ofensiva a gran escala” en el este del país, con ataques contra “zonas densamente pobladas” pese al alto el fuego acordado el 13 de febrero a propuesta del presidente de Angola, Joao Lourenço.