Omán defiende su neutralidad y rastrea el origen de los drones que golpearon Salalá

Omán reafirma su neutralidad, condena el ataque con drones en el puerto de Salalá e investiga su origen en plena tensión entre Estados Unidos e Irán.

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El buque estadounidense 'USS Kearsarge' en Salalá, Omán (archivo) Europa Press/Contacto/Megan Anuci

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El Ejecutivo de Omán ha reiterado este domingo su postura de neutralidad en la crisis abierta entre Estados Unidos e Irán y ha hecho público el inicio de una investigación para esclarecer de dónde proceden los drones que el sábado impactaron en el puerto de Salalá, causando heridas a un trabajador extranjero y diversos daños materiales en las instalaciones.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores omaní ha condenado los “ataques traicioneros y cobardes” perpetrados contra el puerto de Salalá, uno de los enclaves marítimos más relevantes del país, y ha subrayado que, por el momento, ninguna parte ha asumido la autoría de la acción. “Las autoridades competentes siguen investigando”, ha señalado el departamento.

Las autoridades de Mascate han criticado “la guerra en curso”, además de “todos los actos de violencia y ataques militares contra cualquier país”, y remarcan que Omán “mantiene su firme compromiso con sus principios basados en la práctica de una política de neutralidad activa”.

El Gobierno omaní insiste en que la única salida viable pasa por la vía diplomática y por abordar las raíces del conflicto, con el fin de garantizar paz, seguridad y estabilidad para todos los Estados de la región.

El sábado, el Ejército iraní informó de una ofensiva contra un buque logístico estadounidense situado en las proximidades del puerto de Salalá. Paralelamente, las autoridades omaníes confirmaron el impacto de dos aeronaves no tripuladas cargadas con explosivos, que provocaron heridas a un trabajador extranjero y daños materiales en el puerto.

El Mando Militar iraní detalló que el navío de Estados Unidos se encontraba “a una distancia considerable del puerto” y recalcó que las infraestructuras portuarias de Omán no forman parte de sus objetivos en la campaña de represalia contra Washington, de acuerdo con las declaraciones del portavoz Ebrahim Zolfaqari.

En este contexto, cobra relevancia el papel del ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, considerado uno de los principales interlocutores internacionales con Teherán, tras su labor como mediador en la última —y fallida— ronda de conversaciones entre Washington y la República Islámica sobre su programa nuclear.