El Ejecutivo de Omán ha señalado este jueves que existe “una apertura sin precedentes” por parte de las delegaciones de Estados Unidos e Irán a “ideas y soluciones nuevas y creativas” para encauzar sus discrepancias en torno al programa nuclear iraní, tras el arranque de una tercera ronda de contactos indirectos en la ciudad suiza de Ginebra.
El ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, ha subrayado que estos trabajos “continúan con diligencia y espíritu constructivo” con el objetivo de aprovechar “la apertura sin precedentes de los negociadores a ideas y soluciones nuevas y creativas” y favorecer “la creación de condiciones que apoyen el progreso y el logro de un acuerdo justo y con garantías sostenibles”.
Al Busaidi se ha entrevistado a primera hora con la delegación estadounidense, integrada por Steve Witkoff y Jared Kushner, para “abordar las opiniones y propuestas de la parte iraní y las repuestas y preguntas del equipo negociador estadounidense” sobre los puntos vinculados al programa nuclear, con la vista puesta en cerrar un entendimiento.
Igualmente, el jefe de la diplomacia omaní ha mantenido una reunión con el director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, en la que han abordado “las nuevas ideas que actualmente se están negociando entre las partes iraní y estadounidense, coincidiendo con el lanzamiento de la nueva ronda de negociaciones indirectas entre ellas”.
En este contexto, Al Busaidi ha puesto el foco en el “papel profesional y técnico que desempeña el OIEA a la hora de garantizar la transparencia, la credibilidad y la gestión de los procedimientos relacionados” con los términos de un posible pacto nuclear entre Washington y Teherán.
Por otro lado, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha recalcado que esta nueva fase de contactos “está centrada en el asunto nuclear”, descartando que se estén tratando otros expedientes, como el programa de misiles de Irán o su situación política interna, tal y como ha reclamado Washington.
“Nuestras posiciones y consideraciones fueron consideradas anoche (por la noche del miércoles) a la parte omaní. Esta mañana han empezado las discusiones entre las partes estadounidense y omaní”, ha indicado, antes de anticipar que en los próximos minutos se celebrarán nuevas “conversaciones indirectas”, en las que “probablemente participará” Grossi.
“Parte de nuestro trabajo es analizar los puntos de vista y los comentarios de los funcionarios estadounidenses”, ha añadido el portavoz, reiterando que “las contradicciones no ayudan a hacer avanzar el proceso diplomático”, según ha informado la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
Mientras tanto, Washington ha reforzado en las últimas semanas su presencia militar en Oriente Próximo, en paralelo a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, pese a que ambos países han puesto en marcha ya un canal de diálogo indirecto sobre el programa nuclear de la República Islámica.
Trump, que inicialmente había amenazado con una acción militar a raíz de la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a vincular sus advertencias al programa nuclear iraní, que Teherán insiste en que persigue fines exclusivamente civiles y que resultó gravemente dañado por los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país.
Desde entonces, las autoridades iraníes han expresado su recelo a retomar el diálogo con Washington por esa ofensiva, ejecutada en pleno proceso diplomático entre ambos países para intentar alumbrar un nuevo acuerdo nuclear, después de que el firmado en 2015 quedara vacío de contenido tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.