Orbán acusa a Zelenski de querer implicar a Hungría en la guerra y poner en peligro su seguridad energética

Orbán acusa a Zelenski de forzar la entrada de Hungría en la guerra con Rusia y de poner en riesgo su seguridad energética bloqueando el oleoducto Druzhba.

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Viktor Orbán, primer ministro húngaro. Europa Press/Contacto/David Balogh

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El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha vuelto a cargar este jueves contra el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, al que responsabiliza de intentar "arrastrarle" al conflicto con Rusia, incluso a costa de comprometer la seguridad energética de Hungría mediante el cierre del oleoducto Druzhba.

En una carta abierta enviada a Zelenski, Orbán le critica por no haber aceptado "la postura soberana del Gobierno y del pueblo húngaro" sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. "Ha estado trabajando durante cuatro años para forzar a Hungría a entrar en la guerra", ha afirmado el dirigente magiar.

Según Orbán, el presidente ucraniano cuenta con el respaldo de Bruselas y de la oposición húngara, a la que, sostiene, Zelenski estaría apoyando con el objetivo de que gane los próximos comicios. "Están tomando medidas coordinadas para llevar un gobierno amigable con Ucrania al poder en Hungría", ha reprochado el primer ministro.

Del mismo modo, ha censurado que Zelenski haya bloqueado el tránsito de crudo ruso por el oleoducto Druzhba a su paso por territorio ucraniano, una decisión que, afirma, ha puesto en peligro el abastecimiento energético de Hungría y el "suministro asequible para las familias húngaras".

"¡Le insto a abrir el oleoducto inmediatamente y se abstenga de cualquier nuevo ataque a la seguridad energética de Hungría!", ha exigido Orbán, que ha reiterado a Zelenski la voluntad de su Gobierno de mantenerse al margen del conflicto. "No queremos financiar la guerra ni pagar más por la energía", ha recalcado.

El oleoducto Druzhba, considerado el más extenso del planeta y principal corredor para el transporte de petróleo ruso hacia Europa, se ha convertido en uno de los objetivos de Ucrania, que lo ha atacado en varias ocasiones desde el inicio de la guerra. Estos golpes han provocado el malestar de Hungría y Eslovaquia, que alertan de que se ve amenazada su seguridad de suministro.

No obstante, los ataques más recientes contra esta infraestructura han sido llevados a cabo por drones rusos. En los últimos días, la Unión Europea ha reiterado que, por el momento, no aprecia riesgos inmediatos para la continuidad del suministro energético a Hungría y Eslovaquia.

En las últimas horas, ambos países se han visto obligados a recurrir a petróleo no ruso que llega a través de Croacia. El Kremlin ha criticado esta situación y ha salido en defensa de sus dos socios europeos, asegurando que "defienden sus intereses económicos" frente a los continuos "sabotajes" atribuidos a "el régimen de Kiev".