La OTAN ha decidido suspender su misión en Irak (MNI) debido al empeoramiento de las condiciones de seguridad, una medida que afecta a la mayor parte de su personal, incluidos aproximadamente 240 militares españoles de un total cercano a 600.
La suspensión implica la evacuación de estos efectivos, aunque no significa el fin definitivo de la operación, que podría reanudarse en el futuro si la situación cambia, según informaron fuentes de la Alianza Atlántica y aliados.
Coordinación y ajustes estratégicos
La portavoz de la OTAN, Alison Art, ha adelantado que la organización estaba “ajustando nuestra postura en el marco de la misión de la OTAN en Irak”, trabajando en estrecha coordinación con los aliados y socios. La decisión refleja el compromiso de la Alianza de priorizar la seguridad de su personal frente a un entorno cada vez más inestable y hostil.