Oxfam advierte de una posible muerte infantil cada 40 segundos en 2030 por los recortes de ayuda de EEUU

Oxfam alerta de que los recortes de EEUU en ayuda humanitaria podrían provocar para 2030 la muerte de un niño menor de cinco años cada 40 segundos.

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Un niño en un centro para niños abandonados en Sudán, en agosto de 2024 (archivo) TESS INGRAM/UNICEF

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Oxfam Intermón ha advertido este jueves de que, si se mantienen los recortes anunciados por la Administración estadounidense en la ayuda humanitaria internacional, para 2030 podría morir un niño menor de cinco años cada 40 segundos. La ONG subraya que la reducción de fondos ya está golpeando a comunidades especialmente vulnerables en numerosos países.

En un comunicado, la organización denuncia el “drástico recorte” aplicado por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, y alerta de sus “consecuencias mortales”. “Los recortes crueles e ilegales a la ayuda humanitaria y al desarrollo ya están costando vidas y socavan el sistema mundial de ayuda”, señala el texto.

Según Oxfam Intermón, “la congelación de la ayuda humanitaria por parte del presidente Trump y el posterior cierre de USAID han dejado a millones de personas en crisis sin alimentos, agua, atención médica y otros apoyos básicos esenciales”. La ONG sostiene que la retirada de recursos ha dejado a numerosas comunidades sin la red de apoyo mínima para sobrevivir.

La organización explica que, tras el anuncio de la reducción de la financiación, se desencadenaron “procesos burocráticos caóticos y crueles, además de nuevos recortes, lo que ha provocado que miles de millones de dólares ya aprobados por el Congreso se recortaran del presupuesto de asistencia humanitaria estadounidense, dejando programas vitales en el limbo o forzados a cerrar”.

Abby Maxman, directora ejecutiva de Oxfam América, afirma que “nos hemos quedado sin palabras para describir la profundidad del sufrimiento que hemos presenciado después de que el presidente Trump asestara un duro golpe a la asistencia humanitaria estadounidense y a todo el sistema de ayuda mundial”. A su juicio, “estamos viendo cómo se desmoronan años de progreso, y más niños y niñas sufren y mueren por causas evitables debido a estos recortes”.

Maxman relata que “la situación de miles de personas que han perdido el acceso a ayuda vital son desgarradoras. Conocí a una joven en República Democrática del Congo que se vio obligada a recurrir al trabajo sexual para sobrevivir, así como a una madre cuyas hijas están embarazadas a causa de la violación sufrida mientras trabajaban en condiciones inseguras, todo porque no tenían otra forma de alimentar a sus familias después de que el conflicto destruyera su comunidad y no hubiera comida disponible”.

La ONG avisa de que “la inestabilidad y los desafíos humanitarios aumentan rápidamente debido a un sistema mundial que ya estaba sobrecargado y ahora está al límite de sus posibilidades”. El documento añade que “muchas organizaciones que ofrecían apoyo vital para las personas en situación vulnerable se han visto obligadas a cerrar sus operaciones de la noche a la mañana al no contar con los recursos para llevar a cabo sus programas”.

SITUACIÓN EN ZONAS DE GUERRA

Oxfam Intermón pone como ejemplo la situación de Sudán, donde la guerra ha forzado a miles de personas a huir hacia Sudán del Sur. Allí, los desplazados reciben actualmente “la menor cantidad de ayuda humanitaria desde que se fundó el país”, en 2011, a pesar del fuerte aumento de las necesidades sobre el terreno.

Shabnam Baloch, directora nacional de Oxfam en Sudán del Sur, alerta de que “las enfermedades transmitidas por el agua se propagan rápidamente, la hambruna es inminente para muchos y, mientras las necesidades aumentan, las organizaciones que salvan vidas trabajan con una fracción de los recursos que teníamos en años anteriores. Oxfam Intermón, junto con muchas otras organizaciones vitales, se verá obligada a reducir sus programas en ese país si no hay una intervención inmediata”.

Baloch subraya que la entidad ya se ha visto forzada a disminuir el tamaño y el alcance de sus proyectos, lo que repercute especialmente en familias sirias y en refugiados iraquíes que viven en Siria, muy perjudicados por la suspensión de la financiación procedente de Estados Unidos.

Un año después de la puesta en marcha de estos recortes, Oxfam reclama que el Congreso de Estados Unidos y la Administración Trump “deben reconocer las consecuencias mortales de estos recortes y restablecer la financiación para las comunidades que ahora hacen frente al hambre, el conflicto y la inseguridad, especialmente debido a la falta del apoyo necesario”. La organización insiste en que revertir la decisión es clave para frenar el deterioro de la situación humanitaria global.