El Ejecutivo de Pakistán ha reconocido este jueves que está actuando como mediador en unas “conversaciones indirectas” entre Estados Unidos e Irán. Islamabad se encarga de “entregar los mensajes” entre ambas partes, dentro de los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin por la vía negociada a la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
“Están teniendo lugar conversaciones indirectas a través de mensajes que son entregados por Pakistán”, ha declarado el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, quien ha subrayado que “en este contexto, Estados Unidos ha compartido 15 puntos que Irán está analizando”.
Dar ha añadido que “países hermanos como Turquía y Egipto, entre otros, también están brindando su apoyo a esta iniciativa”, y ha criticado las “especulaciones innecesarias en los medios sobre las conversaciones de paz para poner fin al conflicto en Oriente Próximo”.
“Pakistán sigue totalmente comprometido con la promoción de la paz y continúa haciendo todo lo posible para garantizar la estabilidad en la región y más allá”, ha señalado el jefe de la diplomacia paquistaní en un mensaje publicado en sus redes sociales, donde ha remarcado además que “el diálogo y la diplomacia son la única vía hacia adelante”.
Su pronunciamiento llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya lanzado este jueves una nueva batería de advertencias contra Irán, reiterando que Teherán envía señales contradictorias y debe sentarse a negociar con seriedad “antes de que sea demasiado tarde”.
En un mensaje difundido en redes sociales, Trump ha asegurado que los negociadores iraníes “son muy diferentes y 'extraños'”, y ha apuntado que, mientras por un lado están “rogando” cerrar un acuerdo, “y aun así afirman públicamente que solo están 'examinando nuestra propuesta'”.
Unas horas antes, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, había rechazado que existan “negociaciones ni conversaciones” con Estados Unidos para poner término a la guerra, si bien ha admitido la existencia de “mensajes” procedentes de Washington que, ha matizado, no constituyen “negociación ni diálogo”, tras las informaciones sobre una propuesta estadounidense de 15 puntos que fuentes iraníes ya han calificado de “excesiva”.
En su último recuento oficial, las autoridades iraníes han informado de más de 1.500 fallecidos a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos, entre ellos figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de mandos destacados de las Fuerzas Armadas y de otros organismos de seguridad.
La campaña militar se desencadenó en pleno proceso de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo pacto nuclear, lo que ha llevado a Irán a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas varias bases militares en la región.