Pakistán ataca hospital en Kabul mientras la violencia en la frontera afgano-paquistaní se intensifica

El Gobierno talibán denuncia víctimas civiles y acusa a Islamabad de violar la soberanía afgana; Naciones Unidas alerta del alto costo humanitario de la escalada.

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Fuerzas afganas cerca de la frontera con Pakistán Europa Press/Contacto/Yusuf Mangal

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La capital afgana ha vuelto a ser escenario de violencia este lunes, cuando Pakistán ha bombardeado un hospital de rehabilitación en Kabul, causando varias víctimas, según ha denunciado el Gobierno de facto talibán. El ataque se produce tras una noche de intensos bombardeos aéreos, apenas tres días después de que la aviación paquistaní golpeara la capital y un depósito de combustible en Kandahar, destinado a misiones humanitarias de la ONU.

“El régimen militar paquistaní ha violado una vez más la soberanía de nuestro país y ha atacado un hospital de rehabilitación de drogodependientes en Kabul, donde varios adictos que recibían tratamiento resultaron muertos y heridos”, ha declarado el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid.

El portavoz afgano ha calificado el incidente como un crimen “contrario a todas las normas y principios humanitarios”, subrayando la gravedad de atacar infraestructuras sanitarias y civiles en medio de la escalada bélica.

Ciclo de represalias y ataques cruzados

Pakistán afirma que sus ataques están dirigidos contra bases del grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), responsables de la violencia en su territorio, acusación que los talibanes han negado desde el inicio del conflicto.

Desde entonces, se han producido ataques de represalia: los talibanes lanzaron un ataque con drones el pasado viernes contra el centro militar Hamza en Islamabad, la primera vez que un dron alcanza la capital paquistaní.

Por su parte, Pakistán denunció que al menos cuatro civiles murieron en un ataque con artillería de las fuerzas afganas en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, acción que Kabul reivindicó como represalia por los bombardeos previos.

Fuego cruzado en la frontera y alto costo humano

Desde el inicio de las hostilidades el 26 de febrero, ambos países han intercambiado fuego en la Línea Durand, un área fronteriza estratégica, provocando decenas de muertos en ambos lados. La misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) reporta al menos 75 civiles muertos y 193 heridos en suelo afgano desde que comenzó la escalada, que ya se acerca a la tercera semana.

Islamabad acusa a Kabul de proteger y apoyar a grupos terroristas afines a Al Qaeda, mientras que los talibanes niegan estas acusaciones. Este conflicto refleja un patrón de violencia recurrente, que había estado parcialmente contenido por un alto el fuego hasta la reciente intensificación de los ataques.