El Ejecutivo de Pakistán ha actualizado el balance de combatientes talibán muertos en los recientes choques armados con Afganistán, pasando de 331 a 352 fallecidos en las últimas horas, en el contexto de una escalada bélica tras el bombardeo de posiciones afganas por parte del Ejército paquistaní.
El ministro de Información, Ataulá Tarar, ha precisado que más de 535 afganos han resultado heridos y que las Fuerzas Armadas de Pakistán han destruido 130 puestos en la línea fronteriza y se han hecho con el control de otros 26. Asimismo, al menos 171 tanques y vehículos han quedado inutilizados en ataques aéreos dirigidos contra 41 objetivos situados en territorio administrado por los talibán.
Tarar se refiere en su recuento a combatientes talibán afganos. Sin embargo, desde el inicio de la ofensiva, Islamabad ha englobado a los talibán paquistaníes dentro de sus aliados afganos, como ha recordado en redes sociales Mosharraf Zaidi, portavoz del Ministerio de Exteriores de la oficina del primer ministro.
Las autoridades de Pakistán han acusado este sábado a Kabul de faltar a la verdad sobre el supuesto derribo de un avión militar y han tildado de “falsas y sin fundamento” las afirmaciones difundidas por los talibán, según las declaraciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Tahir Hussain Andrabi, recogidas por Geo TV.
Durante los choques armados de este sábado, Afganistán afirmó haber destruido un aparato de combate paquistaní y capturado a su piloto.
El Gobierno paquistaní anunció este viernes una “guerra abierta” contra los talibán después de una serie de ataques ejecutados por las fuerzas afganas el jueves, que llevaron a Islamabad a ordenar bombardeos sobre la capital afgana y otras urbes como Kandahar.
El repunte de la violencia se produce pocos días después de que las autoridades afganas elevasen una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU por bombardeos paquistaníes en su territorio, denunciando que las operaciones provocaron la muerte de más de una decena de civiles.
Islamabad defendió que las incursiones aéreas se dirigieron contra “campamentos y escondites terroristas” de TTP y del grupo yihadista Estado Islámico, como respuesta a los recientes atentados suicidas registrados en suelo paquistaní.
Mientras tanto, la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha condenado este sábado el aumento de la violencia en la frontera entre Afganistán y Pakistán y ha pedido a ambas partes que resuelvan sus disputas mediante el diálogo, reclamando una desescalada “inmediata” y el pleno respeto al Derecho Internacional por todos los actores implicados.