Las autoridades de Pakistán han informado este lunes de que han conseguido frustrar un intento de atentado en Karachi, la mayor urbe del país situada en el sur, después de localizar e incautar cerca de dos toneladas de explosivos en una operación contra un grupo de sospechosos que, según las pesquisas, pretendía “desestabilizar” la seguridad nacional de este Estado centroasiático.
El subinspector general del Departamento Antiterrorista de Sindh, Ghulam Azfar Mahesar, explicó que el dispositivo policial se saldó con la detención de tres “terroristas”, mientras que “tres o cuatro lograron escapar del lugar”, lo que ha motivado el despliegue de un operativo de búsqueda para tratar de dar con su paradero.
“Los agentes recuperaron un camión cargado con materiales explosivos”, señaló el mando policial, que detalló que en el vehículo se transportaban 2.000 kilogramos de explosivos, además de varios artefactos explosivos improvisados y detonadores, de acuerdo con la información publicada por el diario paquistaní ‘Dawn’.
Mahesar indicó igualmente que los interrogatorios practicados a los arrestados han permitido concluir que tendrían vínculos con una organización relacionada con el Ejército de Liberación Baluche (BLA), un grupo separatista que opera sobre todo en el oeste del país y al que se atribuyen decenas de ataques en los últimos años.
“Toda la planificación del ataque fue llevada a cabo fuera del país”, afirmó el responsable del Departamento Antiterrorista, subrayando que las fuerzas de seguridad ya han logrado identificar a los facilitadores e implicados en estos preparativos, aunque evitó concretar cuántas personas estarían involucradas o si se encuentran actualmente dentro de las fronteras de Pakistán.