El Ejército de Pakistán ha ejecutado bombardeos aéreos sobre siete objetivos identificados como “campamentos y escondites terroristas” del grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocidos como los talibán paquistaníes y vinculados también a Estado Islámico, en una operación de represalia por los recientes atentados suicidas cometidos en territorio paquistaní.
“En este contexto, Pakistán, en respuesta a la crisis, ha llevado a cabo ataques selectivos basados en inteligencia contra siete campamentos y escondites terroristas pertenecientes a los talibán pakistaníes de las TTP y sus afiliados, así como al (Estado Islámico), en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, con precisión y exactitud”, reza un comunicado del Ministerio de Información y Radiodifusión.
Las autoridades han contabilizado tres atentados suicidas en distintos puntos del país --en Islamabad, Bajaur y Bannu-- y aseguran disponer de “pruebas concluyentes” que atribuyen de forma directa estos ataques a los citados grupos terroristas.
Al mismo tiempo, el Gobierno paquistaní responsabiliza al Ejecutivo talibán de Afganistán por no adoptar medidas eficaces que impidan que su territorio sea empleado para actividades terroristas. “El régimen talibán afgano no adoptó ninguna medida sustancial contra ellos”, han sostenido.
“Pakistán siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región, pero al mismo tiempo la seguridad de nuestros ciudadanos sigue siendo nuestra principal prioridad”, ha dictaminado el Ministerio paquistaní, que ha reiterado su llamamiento a la comunidad internacional para que ejerza “un papel positivo y constructivo instando al régimen talibán a cumplir sus compromisos”, algo que considera un “ acto vital para la paz y la seguridad regionales y mundiales”.
Este sábado, al menos dos militares paquistaníes han perdido la vida en el último atentado atribuido a estos grupos en el distrito de Bannu, en la provincia de Jíber Pastunjua. Los soldados abatieron a tiros a un talibán paquistaní que conducía un vehículo cargado de explosivos, que, sin embargo, terminó detonando igualmente.