La Autoridad Palestina ha criticado con dureza el reciente anuncio del Gobierno israelí sobre la futura construcción de una carretera en torno a la ciudad de Al Eizariya, en la gobernación de Jerusalén, al considerar que supone una “peligrosa escalada” en Cisjordania y que persigue aislar aún más a la población palestina.
El portavoz de la Presidencia palestina, Nabil Abu Rudeiné, detalló en un comunicado difundido por la agencia oficial WAFA que la nueva vía obligará a los residentes palestinos a utilizar otras rutas “segregadas” y les impedirá acceder a las principales carreteras, en el marco del proyecto de asentamientos E1 en Cisjordania.
Según Abu Rudeiné, esta iniciativa profundizará la fragmentación territorial, el aislamiento y las restricciones a la movilidad de los palestinos en Cisjordania, además de minar los intentos de la comunidad internacional por frenar la escalada sobre el terreno.
El portavoz instó asimismo al Gobierno encabezado por el presidente estadounidense, Donald Trump, a intervenir para que presione a las autoridades israelíes y ponga fin a este tipo de “políticas agresivas”, con el objetivo de no comprometer el plan de paz impulsado por el mandatario para la Franja de Gaza y el conjunto de los territorios palestinos.
El proyecto E1 contempla la construcción de miles de viviendas para conectar la colonia de Maale Adumim —el mayor asentamiento israelí de Cisjordania— con Jerusalén Este, lo que implicaría la ruptura de la continuidad territorial palestina entre el norte y el sur.
Dentro de este plan se prevé también una nueva carretera entre Jerusalén y Maale Adumim que facilitaría la expansión de los asentamientos en la zona y desviaría el tráfico palestino de la actual ruta 4370, conocida como “ruta del apartheid” por el muro que separa los carriles palestino e israelí.