Palestina denuncia ante la ONU que Israel limita la ayuda humanitaria a Gaza

Palestina e Israel chocan en el Consejo de Seguridad de la ONU por las restricciones a la ayuda a Gaza y la fragilidad del alto el fuego.

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La ministra de Exteriores palestina, Varsen Aghabekian Europa Press/Contacto/Lev Radin

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Los representantes de los Estados de Palestina e Israel ante Naciones Unidas se han enzarzado en un cruce de reproches sobre el acceso de la ayuda a la Franja de Gaza durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada para analizar la fragilidad del alto el fuego. Pese a la tregua, el Ejército israelí mantiene operaciones militares en el enclave palestino, Hamás continúa activo y la asistencia humanitaria sigue sin cubrir las necesidades básicas de la población.

La situación sobre el terreno ha sido expuesta inicialmente por el asistente del secretario general de la ONU para Oriente Próximo, Asia y Pacífico, Jaled Jiari, quien ha lamentado que “el alto el fuego es cada vez más frágil, ya que continúan los ataques israelíes y las actividades armadas de Hamás y otros grupos”. Al mismo tiempo, Jiari ha subrayado que “es urgente impulsar planes” tanto para la llegada de “ayuda humanitaria” como para “la pronta recuperación y reconstrucción del enclave”.

El alto cargo de Naciones Unidas ha alertado también de un “empeoramiento constante” tanto en Gaza como en Cisjordania, donde ha denunciado que “la violencia, incluyendo la violencia generalizada de los colonos, el desplazamiento y la creciente actividad de asentamientos, amenazan a comunidades enteras y erosionan aún más las perspectivas de un proceso político que resuelva el conflicto sobre la base de una solución viable de dos Estados”.

Tras este informe, los miembros del Consejo de Seguridad han abordado la situación en el enclave y el desarrollo del plan planteado por Estados Unidos. En este contexto, la ministra de Exteriores palestina, Varsen Aghabekian, ha reiterado su apuesta por “un Estado, un Gobierno, una Ley y una Arma”, en referencia al monopolio estatal del uso de la fuerza frente a los grupos armados no estatales, así como “la necesidad de la retirada total de Israel de la Franja de Gaza”.

Aghabekian ha insistido igualmente en que no se deben “frustrar estos esfuerzos con políticas que el plan del presidente (de Estados Unidos, Donald) Trump rechazaba: el desplazamiento forzoso y la anexión”, prácticas que ha atribuido al Ejecutivo israelí tanto en Gaza como en Cisjordania.

Por su parte, el representante permanente de Israel ante la ONU, Danny Danon, ha defendido que “Israel está cumpliendo su parte del acuerdo” y ha asegurado que “todos los cruces fronterizos principales están abiertos”. Según ha indicado, su país ha permitido la entrada de 1,5 millones de toneladas de alimentos en Gaza, pero ha acusado a Hamás de extorsionar a la población civil y de presionarla para “venderlos ellos mismos a cambio de vales de comida”.

Danon también ha tratado de minimizar el alcance de los ataques cometidos por colonos israelíes, afirmando que se trata de “un número ínfimo de extremistas, decenas, ni siquiera cientos”, que, según ha dicho, son objeto de condena, investigación y enjuiciamiento por parte de las autoridades israelíes.

“Existe violencia extremista por parte de israelíes, pero su magnitud es significativamente menor en comparación con la de los ataques perpetrados por terroristas palestinos en Judea y Samaria”, ha concluido el embajador, recurriendo al término con el que el Gobierno de Benjamin Netanyahu se refiere a Cisjordania.