El papa alerta de la ruptura del principio que prohibía usar la fuerza para violar fronteras

El papa León XIV ha alertado este viernes ante el cuerpo diplomático acreditado en el Ciudad del Vaticano de que se ha quebrado el principio surgido tras la Segunda Guerra Mundial que prohibía a los Estados recurrir a la fuerza para violar las fronteras de otros países, una deriva que, a su juicio, compromete gravemente el orden internacional y el estado de derecho

2 minutos

El Papa León XIV Alessia Giuliani/IPA via ZUMA Pr / DPA

Publicado

Última actualización

2 minutos

Durante su intervención, el pontífice advirtió de la creciente debilidad del multilateralismo, que calificó como un motivo de especial preocupación, y denunció el resurgir de la guerra como herramienta para resolver conflictos. En palabras de León XIV, la guerra vuelve a instalarse en la escena internacional con un entusiasmo peligroso, mientras la diplomacia basada en el diálogo y la búsqueda de consensos está siendo sustituida por una diplomacia de la fuerza, ejercida tanto de manera individual como a través de alianzas.

Lea aquí el discurso de Leon XIV

El papa lamentó que la paz haya dejado de entenderse como un bien deseable en sí mismo y como un don que debe ser protegido, para pasar a concebirse como el resultado del uso de las armas con el fin de imponer el propio dominio. Esta lógica, advirtió, socava de forma profunda el estado de derecho, que constituye la base de toda convivencia civil pacífica, y reproduce dinámicas que ya condujeron a la humanidad a la tragedia de la Segunda Guerra Mundial.

La ONU para evitar que la fuerza se imponga al Derecho

León XIV recordó que de aquel desastre histórico nació la Organización de las Naciones Unidas, concebida precisamente para evitar que la fuerza volviera a imponerse sobre el derecho. En este contexto, reclamó una atención especial al derecho internacional humanitario, subrayando que no puede quedar condicionado por las circunstancias ni por intereses militares o estratégicos.

El pontífice defendió el valor del multilateralismo como espacio de encuentro y diálogo entre los pueblos y señaló que para que ese diálogo sea posible resulta imprescindible un acuerdo mínimo sobre el significado de las palabras y los conceptos utilizados en las relaciones internacionales, un consenso que considera cada vez más erosionado.

 

Soluciones pacíficas para Venezuela

En su discurso, el papa se refirió de manera expresa a la situación en Venezuela y pidió que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se apueste por soluciones pacíficas alejadas de intereses partidistas. León XIV señaló además que el narcotráfico constituye una de las principales causas de la crisis que atraviesa el país y expresó su preocupación por el aumento de las tensiones en el Caribe y en otras zonas de la costa americana.
El papa insistió en que estas tensiones deben abordarse mediante soluciones políticas pacíficas que tengan en cuenta el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses particulares. 

En relación con Venezuela, afirmó que los recientes acontecimientos hacen aún más necesario respetar la voluntad popular, proteger los derechos humanos y civiles de toda la población y trabajar por un futuro de estabilidad y concordia.

Asimismo, León XIV reiteró su llamamiento a un alto el fuego inmediato en Ucrania y pidió a la comunidad internacional que no vacile en su compromiso de buscar soluciones justas y duraderas al conflicto. El pontífice, miembro de la Orden de los Agustinos, evocó también las advertencias del teólogo sobre los graves peligros que entrañan para la vida política las falsas lecturas de la historia, el nacionalismo excesivo y la distorsión del ideal del liderazgo político.