La participación en la primera vuelta de las elecciones municipales en Francia se ha situado en el 19,37% a mediodía, apenas un punto por encima del 18,38% registrado a la misma hora en los comicios de 2020, que estuvieron marcados por la pandemia de la Covid-19, según los datos publicados por el Ministerio del Interior.
El nivel de movilización continúa, no obstante, por debajo de los registros de anteriores convocatorias. En 2014, la participación alcanzaba el 23,16% a mediodía, una cifra similar a la de 2008, cuando se situó en torno al 23%.
Incertidumbre sobre la participación final
La participación se mantiene como una de las grandes incógnitas de esta jornada electoral. Aunque se espera que al cierre de los colegios el porcentaje final sea superior al de 2020, queda por ver si se logra frenar la tendencia descendente registrada en estas elecciones a lo largo de las últimas décadas.
La participación en las municipales francesas ha caído de forma progresiva, pasando del 78,4% registrado en 1983 al 63,6% en 2014, según los datos oficiales.
Los colegios electorales permanecerán abiertos hasta las 18.00, 19.00 o 20.00 horas, dependiendo del tamaño de los municipios. En las grandes ciudades será cuando se cierren las urnas a última hora de la tarde y comiencen a publicarse los primeros resultados del escrutinio.
Cerca de 49 millones de electores llamados a votar
En total, 48,7 millones de ciudadanos están llamados a las urnas en estas elecciones, entre ellos unos 358.000 ciudadanos de otros países de la Unión Europea con derecho a voto en los comicios locales.
Las urnas ya han cerrado en Nueva Caledonia, donde la votación se celebra antes debido al desfase horario.
En torno al 93% de los municipios, donde solo compiten una o dos listas, conocerán hoy mismo a su alcalde. Sin embargo, el resultado será mucho más incierto en las grandes ciudades, lo que anticipa una intensa negociación de alianzas entre la primera y la segunda vuelta, prevista para el próximo domingo.
Un barómetro político antes de las presidenciales
Las elecciones municipales se celebran además a un año de las elecciones presidenciales, lo que convierte esta cita electoral en un importante termómetro político para los partidos y los posibles candidatos al Elíseo. El actual presidente, Emmanuel Macron, no podrá presentarse nuevamente tras haber agotado los dos mandatos permitidos.
Para evitar una lectura nacional de los resultados, que podría perjudicar a su partido Renacimiento, con escasa implantación municipal, el Gobierno ha optado por mantener un perfil bajo durante la campaña.
La formación macronista confía en conservar algunas alcaldías como Nevers, Coulommiers o Senlis, mientras que en otras ciudades respalda a candidatos de sus socios de Gobierno, entre ellos MoDem, Horizontes o la derecha tradicional de Los Republicanos (LR).
Tensiones en la izquierda y expectativas de la extrema derecha
El debate sobre alianzas se presenta especialmente complejo en el bloque de izquierdas, donde las tensiones entre el Partido Socialista y La Francia Insumisa (LFI) han marcado la campaña. Ambas formaciones han logrado acuerdos en unas sesenta ciudades y podrían unir fuerzas en la segunda vuelta para intentar arrebatar alcaldías a la derecha en municipios como Toulouse, Limoges o Aviñón.
La extrema derecha también afronta estas elecciones con altas expectativas, con el objetivo de desplazar a la derecha tradicional en algunos territorios o romper el llamado cordón sanitario y abrir la puerta a futuras alianzas de cara a las presidenciales de 2027.
Las grandes batallas en las principales ciudades
Las principales incógnitas electorales se concentran en París, Marsella y Lyon, donde el resultado dependerá en gran medida de la aritmética de la segunda vuelta.
En París, las opciones del socialista Emmanuel Grégoire y de la conservadora Rachida Dati podrían verse condicionadas por el resultado de otros candidatos que aspiran a superar el 10% necesario para pasar a la segunda vuelta, como Pierre-Yves Bournazel (Horizontes), Sophia Chikirou (LFI) o Sarah Knafo (Reconquista).
Un escenario similar se plantea en Marsella, donde el actual alcalde Benoît Payan, de la izquierda independiente, compite con el candidato de Agrupación Nacional, Franck Allisio, ambos distanciados en las encuestas de Martine Vassal (LR) y Sébastien Delogu (LFI).
Por su parte, los ecologistas, que fueron los grandes vencedores de las municipales de 2020, esperan conservar bastiones como Estrasburgo y Burdeos y confían en una posible remontada en Lyon, donde el actual alcalde Grégory Doucet se enfrenta al expresidente del Olympique de Lyon, Jean-Michel Aulas.