El director del FBI, Kash Patel, protagonizó un tenso cruce de palabras con un periodista mientras defendía públicamente su gestión al frente de la agencia, después de presentar una demanda ante un tribunal del distrito de Columbia contra “The Atlantic” y la periodista Sarah Fitzpatrick por un reportaje que le atribuye un supuesto comportamiento errático y ausencias injustificadas de su puesto por un presunto consumo excesivo de alcohol.
“Puedo decir de forma inequívoca que nunca escucho a la mafia de las noticias falsas y que, cuando más gritan, significa que estoy haciendo mi trabajo”, afirmó Patel ante los medios. “Este director del FBI ha estado en el puesto el doble de días que los que me precedieron. Eso significa que he cogido la mitad de días libres que ellos. Eso significa que he tenido un tercio menos de vacaciones que mis predecesores”, añadió, reivindicando su dedicación.
El responsable del FBI defendió además sus resultados al frente del organismo. “Lo que eso significa es que este FBI y este Departamento de Justicia han bajado en 20 puntos la tasa de asesinatos y han capturado a ocho de los diez fugitivos más buscados del mundo, el doble que los capturados por la Administración de Joe Biden en sus cuatro años de mandato”, expuso, antes de asegurar que las fuerzas de seguridad “han arrestado a un 43% más espías en catorce meses que en la totalidad de la Administración Biden”.
Según detalló, las fuerzas de seguridad también han logrado “una reducción del 20% de las muertes por sobredosis por opioides” y “rescatar a 6.300 víctimas infantiles”. “Son 6.300familias tienen a sus niños de vuelta, un aumento del 22% sobre la Administración Biden”, subrayó, remarcando igualmente que se han producido avances en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
Patel aprovechó para rechazar las acusaciones sobre su supuesto absentismo. “Estoy en mi puesto de trabajo. Soy el primero en llegar y el último en irme. Soy como cualquier estadounidense que ama este país, ama el hockey y defiende a sus amigos cuando se hacen con una medalla de oro y le invitan a celebrar. Nunca he estado borracho en el trabajo y por eso he presentado una demanda por difamación por 250 millones de dólares (más de 212 millones de euros)”, puntualizó. “Si alguno quiere participar, adelante, nos veremos en los tribunales”, advirtió.
El dirigente se refería así a la controversia suscitada por un vídeo en el que se le veía consumiendo alcohol en el vestuario de la selección estadounidense de hockey tras conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, una escena que, según explicó, se produjo después de que los propios jugadores le invitaran a sumarse a la celebración.
Tras esta primera intervención, el ambiente se tensó cuando un periodista le preguntó por un pasaje concreto del artículo de “The Atlantic” donde se afirma que Patel no pudo durante un tiempo iniciar sesión en los sistemas del FBI, lo que le habría llevado a “un estado de pánico” al temer por la continuidad en su cargo. “El problema contigo y con tus informaciones infundadas es que eso es una mentira total. Eso nunca se dijo. Eso nunca pasó. Serviré en esta Administración mientras el presidente (Donald Trump) y el fiscal general (Todd Blanche) quieran que lo haga”, replicó, visiblemente molesto, ante las insistentes preguntas del reportero. “La respuesta a la pregunta es que estás mintiendo. Es sencillo: nunca estuve bloqueado en mis sistemas”, remachó.
Sin embargo, el periodista Ryan Reilly, de la cadena NBC, le recordó que en la propia demanda presentada en el distrito de Columbia se admite que durante un periodo estuvo bloqueado en su ordenador. “Su demanda dice lo contrario. Su demanda dice eso”, insistió, lo que motivó la intervención de Todd Blanche, quien reprochó al reportero estar siendo “extraordinariamente maleducado” y le instó a permitir que Patel respondiera, aunque el director del FBI ya no volvió a tomar la palabra.
Los abogados de Patel sostienen que “The Atlantic” publicó el reportaje con la intención de dañar el honor de su cliente, que el medio desoyó las objeciones planteadas antes de la publicación y que no llevó a cabo “las medidas de investigación más básicas”. Por su parte, la revista defendió “de forma enérgica” el contenido del texto y recalcó que la demanda del director del FBI “no tiene fundamento”.
También Fitzpatrick ha salido en defensa de su trabajo periodístico, señalando que para elaborar el artículo entrevistó a “más de dos decenas de personas”, entre ellas “funcionarios actuales y exfuncionarios del FBI, personal de agencias policiales y de Inteligencia, trabajadores de la industria hotelera, miembros del Congreso, operadores políticos, lobistas y exasesores”.