El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, sostuvo este miércoles que el presidente Donald Trump ha hecho “historia” con la “victoria militar” lograda en la reciente operación contra Irán. Subrayó que, tras el acuerdo alcanzado, Teherán dejará de representar un peligro y renunciará a su programa nuclear, ya que se retirará “todo material que no deban tener”.
“Irán ha sido una amenaza para Estados Unidos y el mundo libre durante 47 años de cánticos de 'Muerte a América', atacando a nuestra gente, matando a estadounidenses, mintiendo y chantajeando en su camino hacia un arma nuclear, o eso creían”, declaró Hegseth en una comparecencia ante la prensa junto al jefe del Estado Mayor, Dan Caine. Con estas palabras quiso remarcar que esto “no volverá a pasar” bajo la Administración de Donald Trump.
El responsable del Pentágono reprochó que “otros presidentes dejaron pasar el tiempo y fueron posponiendo el problema. El presidente Trump ha hecho historia”, afirmó, al referirse a una campaña militar de 40 días que ha dejado un balance de trece militares estadounidenses fallecidos.
“Jamás poseerá un arma nuclear”
Hegseth insistió en que el “nuevo régimen” en Teherán “se quedó sin opciones y sin tiempo” y se vio obligado a aceptar un pacto que establece que “jamás poseerá un arma nuclear”. “Bajo los términos establecidos cualquier material que no deban tener será retirado. En este momento su 'polvo' nuclear está profundamente enterrado y vigilado las 24 horas desde arriba. El presidente ha sido claro desde el principio: no habrá armas nucleares iraníes”, recalcó.
En este sentido, remarcó que para la Casa Blanca “siempre ha sido innegociable” que Irán disponga de capacidades nucleares. “Sabemos exactamente lo que tienen, y ellos también lo saben. Y nos lo entregarán voluntariamente. Lo obtendremos. O, si tenemos que hacer algo nosotros mismos, lo haremos”, advirtió.
“Victoria histórica” y presencia militar en Ormuz
Hegseth proclamó una “victoria histórica y abrumadora en el campo de batalla” en la operación ‘Furia Épica’, ofensiva sorpresa lanzada el pasado 28 de febrero junto a Tel Aviv, con la que, según afirmó, se han cumplido “todos y cada uno de los objetivos” dentro del calendario previsto. Detalló que la Marina iraní está “en el fondo del mar”, que la Fuerza Aérea de Irán “ha sido aniquilada” y que el país “ya no tiene defensa aérea”.
Del mismo modo, destacó que el programa de misiles iraní ha quedado “prácticamente destruido”, de forma que “ya no pueden construir misiles, cohetes, lanzadores, ni drones”. Añadió que, si Teherán hubiera rechazado el ultimátum de Trump para sellar un acuerdo, los siguientes blancos habrían sido “plantas de energía, puentes y la infraestructura petrolera y energética”, lo que, a su juicio, habría impedido a las autoridades “reconstruir de manera realista” estas instalaciones durante décadas.
En cuanto al estrecho de Ormuz, y pese a dar por cumplida la misión, Hegseth precisó que las fuerzas estadounidenses continuarán desplegadas en la zona para supervisar el respeto al pacto, incluida la seguridad de la navegación en este enclave estratégico.
“No nos vamos a ningún lado. Nos aseguraremos de que Irán cumpla con este alto el fuego y, finalmente, se siente a la mesa y haga un acuerdo. Así que permaneceremos en nuestro lugar, listos y vigilantes”, explicó.
El titular de Defensa subrayó además que las tropas norteamericanas están “preparadas para pasar a la ofensiva y reiniciar en cualquier momento” las operaciones si Irán incumple alguno de los puntos del acuerdo, con especial referencia a la situación en Ormuz.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, remarcó que el Ejército estadounidense “devastó la capacidad del régimen para dañar a los estadounidenses y sus intereses durante los próximos años”, tras atacar más de 13.000 objetivos, de los cuales 4.000 fueron “dinámicos” surgidos durante el propio combate.
Caine detalló que, de las 10.000 misiones de combate llevadas a cabo en territorio iraní, 62 involucraron a bombarderos estratégicos y que 18 de esas salidas se realizaron en vuelos de ida y vuelta directamente desde Estados Unidos.