Perú entra en la semana decisiva de unas complejas elecciones presidenciales con 35 candidatos

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Celebraciones para conmemorar el Día de la Independencia de Perú. -/Presidencia Peru/Dpa

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Perú arranca esta semana la fase más crucial de las elecciones presidenciales, en un escenario marcado por la mayor incertidumbre política de la última década. Con 35 candidatos en liza y la reciente creación de un Parlamento bicameral, el país enfrenta, además, un aumento de la inseguridad vinculada al crimen organizado, que se ha convertido en la principal preocupación de la ciudadanía.

La prohibición de publicar nuevas encuestas en territorio nacional hasta la segunda vuelta ha limitado la información pública sobre las preferencias electorales, aunque los sondeos previos mostraban a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) liderando la intención de voto con un 14 %. La hija del expresidente Alberto Fujimori, que se presenta por cuarta vez a la Presidencia tras perder en las tres elecciones anteriores, se enfrenta a un pelotón de aspirantes con cifras muy ajustadas y una elevada proporción de electores indecisos.

Entre los contendientes destacan figuras muy diversas: el cómico y outsider Carlos Álvarez (País Para Todos), que ha escalado al segundo puesto con un 9 %, superando al ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular), que aparece con un 8 %; y otros candidatos con intención de voto entre el 6 % y el 4 %, como Ricardo Belmont (Obras), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) y Alfonso López Chau (Ahora Nación).

Reformas y tensiones institucionales

Estas elecciones marcan además la vuelta a un Parlamento bicameral, después de que el actual Legislativo aprobara una reforma que contradice el referéndum de 2018, en el que más del 90 % de los votantes rechazó la medida. Este cambio ha generado críticas y un contexto de polarización institucional, en el que los candidatos conservadores y de derecha prometen medidas populistas de seguridad, incluyendo la salida de Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la implementación de jueces “sin rostro” como respuesta al auge del crimen.

Por su parte, los aspirantes de centro y de izquierda denuncian lo que llaman un “pacto mafioso” de las fuerzas conservadoras que controlan actualmente tanto el Congreso como el Ejecutivo. Roberto Sánchez y Alfonso López Chau han defendido explícitamente la posibilidad de indultar al expresidente Pedro Castillo, quien conserva respaldo en zonas rurales donde la población considera que su voto fue vulnerado y donde las protestas tras su destitución dejaron más de 50 muertos.

Camino hacia la segunda vuelta

Con todos los candidatos alejados de la mitad más uno de los votos necesarios para ganar en primera vuelta, la elección presidencial está garantizada para avanzar a una segunda ronda, prevista para el domingo 7 de junio. El resultado de esta primera fase será clave para definir alianzas, movilizar a los votantes indecisos y determinar si los candidatos tradicionales o los outsiders logran imponerse en un escenario marcado por la crisis institucional y la creciente inseguridad.

Perú entra así en la que puede ser su semana electoral más decisiva en décadas, con un futuro político incierto, un Congreso renovado y la ciudadanía pendiente de la seguridad y la estabilidad del país.