El líder del partido Tisza, Péter Magyar, vencedor de las elecciones del pasado domingo en Hungria, ha reclamado este lunes la dimisión inmediata del presidente húngaro, Tamás Sulyok, al que acusa de haber actuado como un “títere” del todavía primer ministro, Viktor Orbán, en el marco de un sistema político que, según afirma, los ciudadanos han rechazado en las urnas.
En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, Magyar ha sostenido que el jefe del Estado “no tiene autoridad moral” para continuar en el cargo y le ha reprochado una actitud de “pasividad institucional” ante decisiones clave del Ejecutivo, incluidas polémicas relacionadas con indultos y el funcionamiento del sistema judicial.
El dirigente ha elevado el tono al describir la situación del país como el resultado de años de gestión en los que, según ha afirmado, Hungría ha sido “robada, endeudada y saqueada”, prometiendo la creación de una comisión para investigar el uso de fondos públicos y posibles desvíos hacia entornos cercanos al anterior gobierno.
Tensión institucional tras el cambio político en Hungría
Pese a sus críticas al presidente, Magyar ha instado a respetar los plazos constitucionales y ha exigido que se inicie el proceso de formación de gobierno “sin agotar los 30 días previstos” tras la certificación oficial de los resultados electorales.
El líder de Tisza ha asegurado que su formación cuenta con una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar y ha planteado un programa de “reconstrucción institucional” tras lo que ha definido como el final de una etapa política.
Choque con Orbán y promesa de ruptura del modelo anterior
Magyar ha situado el inicio de su mandato como un punto de inflexión en la política húngara, con promesas de revertir decisiones del Ejecutivo saliente, entre ellas la salida del país del Tribunal Penal Internacional.
En el plano internacional, ha defendido una línea europeísta con enfoque pragmático, incluyendo el mantenimiento de relaciones con Rusia, aunque ha subrayado la necesidad de poner fin a la guerra en Ucrania.
El dirigente también ha adelantado su intención de solicitar la reincorporación de Hungría a la Corte Penal Internacional, en contraste con la decisión adoptada por el gobierno anterior.
Nueva etapa política en Budapest
Magyar ha anunciado además que su prioridad inmediata será la recuperación de fondos europeos bloqueados y el restablecimiento de la relación institucional con Bruselas, tras mantener, según ha afirmado, contactos con la Comisión Europea.
Con este movimiento, el nuevo líder húngaro abre una fase de alta tensión institucional en Budapest, marcada por el enfrentamiento con el legado político de Orbán y por la redefinición del papel del presidente del país en la transición hacia un nuevo gobierno.