El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha propuesto a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, coordinar una respuesta militar conjunta ante la posible alianza entre las disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con la que Néstor Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco', buscaría enfrentar la intervención militar de Estados Unidos en territorio venezolano.
“La alianza que propone el señor 'Iván Mordisco' no defiende a Venezuela, ni a Colombia ni a América Latina, al contrario, son la excusa de la invasión”, ha señalado el mandatario colombiano este viernes en sus redes sociales, desde donde ha planteado a Rodríguez esta cooperación para “desarmar y reducir al narco”.
“Dedicados al narcotráfico, se convirtieron en la excusa perfecta para la agresión”, ha añadido Petro, quien ha llamado a articular las fuerzas de la región para hacer frente a estos actores armados “a pesar de la turbulencia creada con la invasión” estadounidense de Venezuela.
En este sentido, ha subrayado que “los ejércitos latinoamericanos debemos reunirnos para sacar de nuestros países esta excusa que no hace bien a nadie (...) América Latina debe defenderse de cualquier actor que la desestabilice y eso implica la unidad de sus pueblos, de sus armas y de sus estados”.
“Los narcotraficantes armados deben ser derrotados por los pueblos unidos a sus estados”, ha recalcado Petro, reaccionando a un vídeo en el que 'Iván Mordisco' reaparece para instar a varios grupos armados, incluido el ELN, con el que mantiene fuertes disputas en distintas zonas, a unirse contra la “amenaza regional” que supondría la operación de Estados Unidos en Venezuela.
Paralelamente, el jefe de Estado colombiano prevé presentar ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos una demanda contra 'Iván Mordisco' por estos hechos, tal y como ha confirmado su abogado a Caracol Radio.
En las últimas horas, 'Mordisco' ha instado a varias organizaciones armadas a dejar a un lado, por ahora, las “diferencias heredadas del pasado” para levantar un “gran bloque insurgente” con el que plantar cara “a los enemigos de la patria grande” tras el ataque estadounidense en territorio venezolano, que dejó alrededor de un centenar de muertos y la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa.