El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha explicado este martes que los 69 militares que perdieron la vida en el accidente aéreo del lunes en el departamento de Putumayo, en el sur del país, viajaban en el C-130 Hércules para iniciar un periodo de descanso, después de un intenso despliegue en esa zona en operaciones contra el narcotráfico. Al mismo tiempo, ha planteado si “vale la pena” el “sacrificio” de la juventud colombiana “por otros países”.
“¿Por qué en masa salían en un avión Hércules? Para salir de descanso, ese era el objetivo, porque ya venían trabajando duramente en la región cumpliendo sus órdenes”, ha anotado el mandatario agregando que lo que principalmente se hace en esa región es luchar contra el narcotráfico, en la medida en que esa frontera con Ecuador, junto con el litoral nariñense y el Catatumbo, se constituye como una de las zonas de “mayor poderío en la elaboración de cocaína del mundo”.
En este contexto, el jefe de Estado ha subrayado que los jóvenes fallecidos “estaban ayudando a Estados Unidos a no consumir tanta cocaína” y ha reprochado que, mientras “tanto el vecino del sur como el del norte” sostienen que Colombia “no hace lo suficiente”, es precisamente este país el “único” que ve morir “por centenares” a sus jóvenes en esta guerra.
Así, el inquilino de la Casa de Nariño ha lamentado que su nación “sacrifique a la juventud por otros países”, y que Colombia permanezca atrapada en un conflicto en el que la “codicia” enfrenta “a una parte” de sus ciudadanos “para vender cocaína en otros países” o para “defender a esos países de que no consuman tanta cocaína”. “¿Vale la pena?”, se ha preguntado de nuevo el mandatario.
El siniestro se produjo este lunes, cuando un avión militar C-130 Hércules que cubría la ruta Puerto Leguízamo-Puerto Asís, con personal del Ejército a bordo, se estrelló poco después del despegue, precipitándose a tierra a alrededor de un kilómetro y medio del aeródromo.
En respuesta a la tragedia y en memoria de esos 69 “héroes fallecidos”, Petro ha presidido este martes un minuto de silencio y una ceremonia simbólica de izado de la bandera a media asta en la Casa de Nariño. Además, ha decretado tres días de duelo nacional como muestra de acompañamiento con “respeto” y “solidaridad” hacia las familias de las víctimas.