El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha manifestado este martes que tanto él como “más de catorce millones” de ciudadanos iraníes están preparados para “sacrificar su vida”, en plena ofensiva iniciada por sorpresa el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático, a escasas horas de que expirase el último ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, para cerrar un acuerdo.
“Más de catorce millones de valientes iraníes han declarado hasta ahora su disposición a sacrificar sus vidas para defender Irán”, ha señalado el jefe de Estado en un mensaje difundido en sus redes sociales. “Yo también he sacrificado mi vida por Irán, lo sigo haciendo y lo seguiré haciendo”, ha añadido, sin ofrecer más precisiones. Irán cuenta con una población superior a los 90 millones de habitantes.
El pronunciamiento de Pezeshkian se ha hecho público después de que Trump reiterara el lunes su ultimátum a Teherán, que concluye este mismo martes y en el que exige a Irán la apertura del estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, advirtió de que el país “puede ser arrasado en una noche”, con ataques dirigidos contra “cada puente” y “cada central nuclear”.
Las autoridades iraníes han confirmado más de 2.000 muertos desde el inicio de la ofensiva, entre ellos figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y de otros organismos de seguridad.